lunes, 1 de marzo de 2010

MARZO 2010. INICIO. En un lejano país, existe un remoto lugar lleno de coloridas flores, árboles y frutas, con una preciosa cascada y muchas especies animales que conforman un mundo de ensueño, de ilusiones, y, no lejos de allí se encuentra “La encantada”, riquísima y glamorosa hacienda -que más bien parece una mansión- en la que de desencadena ésta historia de amor, aventura y romance.

Antonio Lumán, padre de Otto, está muy enfermo. Antonio habla con Débora, su esposa, a quien suplica que cuide de su hijo cuando él fallezca, puesto que el muchacho necesita del amor de una madre. Débora asegura a Antonio que así sucederá.

Otto se alista para salir a la escuela, uniformado. Isaura, la fiel sirvienta de la hacienda, le ha preparado el desayuno. Otto no se lo termina y sale apresurado. En el camino se encuentra a Lucas, quien le pregunta si ha estudiado para el examen pues necesitará quien le pase copia. Ambos amigos se abrazan, cantando canciones de moda, contentos.

Desde su ventana, Débora los vigila y le dice a Antonio que no tolera que Otto sea amigo de Lucas, el cuál, aunque es hijo de una mujer adinerada, no deja de ser el hijo bastardo de ésta. Antonio le pide a Débora que les tenga paciencia a los muchachos los cuales se irán lejos en cuanto cumplan la mayoría de edad.

Adán, un musculoso y ardiente administrador y capataz de la hacienda, despierta en la cama de Sandro, el bellísimamente malévolo hermano menor de Débora, quien se siente feliz de dormir a escondidas al lado del sensual hombre. Adán, preocupado por la hora que es,  se viste y apresura para salir. Sandro le prohíbe que hable con Otto, el cuál seguramente está interesado en él. Adán no entiende porqué Sandro insista que entre él y Otto exista algo y, para no discutir, sale de la habitación sin percatarse de que Débora los ha descubierto. Al desaparecer completamente Adán, Débora entra a la recámara para hablar con Sandro,  a quien confiesa estar ansiosa porque llegue la hora en que Antonio muera para así poder heredarlo absolutamente todo. A Sandro poco le importa lo que su hermana desee. Él solamente desea vivir eternamente en los brazos de Adán, al que ama por sobre todas las cosas.

Otto le cuenta a Lucas que Adán es un hombre maravilloso y que es su único amigo en la hacienda. Lucas le pregunta a su amigo si no está enamorado del capataz pero Otto lo niega. Lucas, que es extrovertido, asegura que si Adán fuera gay, ya se lo hubiera conquistado desde hace mucho. Ambos amigos ríen divertidamente. Otto también habla sobre sus sueños de convertirse en artista, argumentando que lo que mas le gusta es cantar. Desea haber sido mujer para triunfar como una diva en los escenarios. Lucas le asegura que no son necesarios los senos o una vagina para triunfar como una verdadera diosa del pop. Llegan a la escuela donde algunos compañeros les chiflan. Lucas mariconea y manda besos a todos, intimidando a Otto, quien le pide que se comporte ya que el colegio al que asisten es un colegio de sacerdotes.

Isaura, fiel ama de llaves de la hacienda, habla con Antonio, quien sabe que pronto morirá y ha decidido que, cuando eso suceda, él le cederá sus bienes a Otto pues en realidad lo que tienen es de la madre de él, con quien Antonio se casó cuando ella estaba embarazada de un malhechor que la engañó. Isaura apoya a Antonio sin que los dos sospechen que han sido escuchados por Débora, quien se sorprende al saber las intenciones de su marido.

En una cafetería cerca de la escuela, Otto y Lucas conocen a Eduardo, el sobrino de la propietaria, con quien simpatizan. Lucas le aconseja a su amigo que se ponga las pilas y se lo ligue pero Otto es demasiado introvertido y cree que si en la hacienda alguien se entera de que anda en amoríos con otro muchacho, puede tener problemas. Lucas jura que entonces él lo conquistará, pues sueña con tener un novio. Ambos amigos acuden a la cascada que está muy cerca de la hacienda donde juegan a que son artistas famosas y glamorosas. Otto se da cuenta de la hora y asegura que se debe marchar, por lo que sale huyendo.

Adán con torso desnudo y destilando brutal sensualidad, alista caballos y ve a Otto acercarse por lo que lo llama para mostrarle las nuevas adquisiciones. Otto está enamorado en secreto de Adán, el cuál es un muchacho mayor que él, pero cree que ese amor jamás será puesto que Adán es un muchacho muy varonil, incapaz de cometer actos de mariconería. Adán pregunta a Otto por su cumpleaños 17 y Otto lamenta que no puedan festejar debido a que su padre está muy enfermo. Adán le promete al muchacho que le dará un obsequio ese día. Otto se lo agradece. Otto se despide de Adán y se marcha a su habitación, donde mariconea con los vestidos de su madre, soñando que es una famosa artista, rubia, de pechos excepcionales y curvas bien proporcionadas, sin darse cuenta de que es espiado por alguien. Ese alguien es Sandro, quien se burla de él asegurándole que es un pobre maricón que no vale nada. Un pobre y estúpido niño con los vestidos de su mama, la cuál, de seguir viva, moriría de la vergüenza al darse cuenta del monstruo que ha parido como hijo. Sandro intimida al muchacho, al que le pregunta si le gustan los hombres. Se le acerca demasiado y son sorprendidos por Débora, quien le exige a su hermano que salga. Débora reprende a su hijastro, preguntándole si ella o Antonio le han dado semejante ejemplo. Otto asienta con la cabeza y Débora le prohíbe que vea a Lucas, su amigo, el cuál es un retorcido al igual que su madre y el cuál seguramente le ha enseñado a vestirse de mujer, como un desviado. Al marcharse Débora, Otto llora amargamente aferrado a un retrato de su madre.

Cerca de la hacienda hay una elegante casona en la que habitan Fátima Noguera y su hijo Lucas, quien no deja de quejarse de la vida miserable que Otto llega al lado de su madrastra, Débora, quien solo lo trata con frialdad y es demasiado estricta. Fátima le asegura a Lucas que cuando Otto llegue a ser mayor de edad podrá hacer absolutamente todo lo que quiera. Lucas desea ayudar a Otto y Fátima le promete que así lo harán. Lucas le pregunta a su madre qué pasaría si él le dijera que las niñas no le interesan. Fátima besa a su hijo y le asegura que a ella esas cosas no le importan.

Durante la cena en “La encantada” Antonio expresa su deseo de festejar el cumpleaños 17 de Otto, quien se emociona al escuchar a su padre. La emoción le dura poco pues Débora asegura que Otto se ha estado portando mal y debe ser sancionado, por lo que una fiesta tan solo sería causa de festejo para su mal comportamiento. Otto le asegura a su padre que no ha cometido nada malo y que sus calificaciones son excelentes. Débora sin en cambio asegura lo contrario y le recuerda a Antonio que Otto necesita mano dura para ser un hombre de bien y no un mariquita. Sandro le asegura a Antonio que Débora tiene razón y que Otto tiene tendencias homosexuales por lo que deben tratarlo como a un hombrecito y no como a una niña. Adán, que cena con ellos, interrumpe, asegurando que desde la muerte de su madre Otto ha llevado una vida solitaria y que le vendría muy bien una fiesta con sus amigos. Débora le suplica al administrador que no interfiera en los asuntos familiares y recalca que Otto necesita mano dura o de lo contrario se convertirá en un ser retorcido sin ningún beneficio. Antonio mira a su hijo con asombro y al llenársele la cabeza de dudas deja en manos de Débora lo que se deba hacer por el bien de Otto, quien, enfadado, se marcha a su habitación. Adán lo acompaña y le pide que no se preocupe pues él convencerá a Antonio para que se haga la fiesta. Otto le pide a Adán que no haga nada pues no quiere que Débora tome represalias después.

Débora fuma en un balcón e Isaura la interrumpe para recordarle que no debe interferir en las decisiones de Antonio para con su hijo. Débora le recuerda a la mujer que ella no es más que una sirvienta y que si se sigue entrometiendo en los asuntos familiares, no tendrá más que echarla a la calle.

En el despacho de la hacienda, Sandro reclama a Adán el tener tan buena relación con Otto. Adán asegura al hombre que conoce a Otto desde que es un niño y que siempre estará para defenderlo de quien tenga que hacerlo. Sandro le advierte que tenga mucho cuidado porque si descubre que entre él y Otto hay algo más que una amistad, lo lamentará, pues nadie le ha visto la cara de tonto y menos por alguien tan insignificante como Otto. Adán no hace caso de las palabras del celoso Sandro y acude a visitar a Otto en su habitación, para consolarlo. Otto lo abraza asegurando extrañar mucho a su madre. El llanto de Otto enternece a Adán, quien lo mira diferente. Ambos se besan tiernamente. Adán sale del lugar sin percatarse que accidentalmente Débora lo ha descubierto.

Antonio se atormenta con la idea de que su hijo pueda ser maricón, sin embargo considera que sea lo que sea, es su hijo, y debe dejarlo protegido.

Otto asegura a Isaura que jamás será feliz y que lo que Débora y Sandro dicen es verdad: Es homosexual. Isaura lo abraza y le asegura que eso no importa, si no lo que él siente. Otto le dice a la mujer que ha conocido a alguien de nombre Eduardo. En ese momento entra Débora, quien lo tacha de ser un desviado que se condenará ante Dios. Isaura le pide a Débora que se controle y que no diga cosas que no tienen sentido pero Débora insiste y abofetea a Otto, asegurándole que cuando Antonio muera las cosas cambiarán.

Lucas pregunta a Fátima qué fue de su padre. Fátima le pide que no hablen de ello. El muchacho no pregunta más pero sospecha que su padre fue tan malo como para seguir haciendo sufrir a su madre, aún estando ausente.

Otto sale de la hacienda y se dije a las cascadas donde llora amargamente y es sorprendido por Eduardo, quien le pide que le cuente lo que le sucede. Eduardo abraza a Otto y le pide que no sea débil y luche por sus sueños- Eduardo le confiesa que los dos son parecidos y no muy diferentes. Otto se sorprende ante ello y Eduardo le ofrece su amistad.

Isaura da a Antonio sus medicinas y descubre que el hombre se encuentra realmente mal. Se lo hace saber a Débora, quien asegura que su marido debe morir cuanto antes para que ella sea la dueña absoluta de la hacienda y todas las tierras.

En su cama, Adán no deja de pensar en Otto y en el dulce beso que le dio. Cree que debe olvidarse del muchacho, el cual es mucho más joven y al cuál también podría afectar.

Sandro le dice a Débora que deben actuar lo antes posible y deshacerse de Otto. Débora asegura que también deben deshacerse de Adán o de lo contrario se buscarán problemas. Sandro, discreto, asegura que Adán les hará falta como administrador y entonces Débora le confiesa que Adán es un homosexual enamorado del administrador de su padre y que a Adán el muchacho no le es tan indiferente. Sandro se queda asombrado por la noticia. Siente que el mundo se le desmorona y en él solo crece su odio hacia Otto, quien por su parte no entiende la perversidad de su madrastra y al llegar a casa es interrumpido por Isaura, quien le dice que su padre está gravemente enfermo y en cualquier momento morirá pues ni Débora ni Sandro desean hacer absolutamente nada para curarlo.

Débora reza en su habitación y Antonio le pide que como su última voluntad hagan la fiesta para Otto pues no pueden prohibirle todo. Débora culpa a Antonio por el comportamiento de Otto, a cuál acusa de ser un desviado y tener amoríos con un chico de quién sabe qué familia. Antonio asegura que si su hijo es homosexual es por su enfermedad y la ausencia de una verdadera madre. Débora entonces estalla asegurando que ella ha sido como una madre para el muchacho y que por eso es dura, pues desea educarlo lo mejor posible. Antonio se siente mal y entonces Débora le promete que la fiesta se hará.

Isaura llora amargamente rogándole a Dios que ayude a Otto, el cuál ignora que Antonio no es su padre pero que lo quiere como si en verdad lo fuera. Después de ello se encuentra con Sandro, quien le pregunta qué relación hay entre Otto y Adán. Isaura niega que entre los dos haya más que una amistad y ante la insistencia de Sandro, la sirvienta le pregunta a éste si está celoso. Sandro asegura no saber de qué le habla e Isaura le responde que por supuesto que sabe por lo que lo deja a solas con su amargura y sus celos. Sandro se siente descubierto y eso le cae como balde de agua fría.

Eduardo presenta a Otto con su tía Inés y ella se alegra de tener en su cafetería al hijo de Antonio Lumán por lo que le invita algo de tomar. A Lucas eso le sienta como anillo al dedo pero su descaro homosexual no es del agrado de la mujer, la cuál es muy religiosa. A Eduardo eso no le incomoda en lo más mínimo.

Débora habla con Adán, al que pregunta si le será fiel al morir Antonio. Adán lo jura y entonces Débora le dice que para creer en él le pondrá una fuerte prueba de fidelidad.

Otto lleva a la hacienda a Lucas y Eduardo. Sandro les pide a los muchachos que se marchen pero Otto insiste en complicidad con Isaura. Ante la negativa de Sandro, Antonio aparece acompañado de Isaura y le pide a su cuñado que deje a los muchachos en paz. Otto presenta a Eduardo, quien se comporta de manera amistosa y muestra su interés por los caballos. Antonio asegura a su hijo que sus amigos le agradan por lo que puede invitarlos a su fiesta de cumpleaños el fin de semana, porque el cumpleaños 17 de Otto Lumán se celebrará le pese a quien le pese. Tras dichas palabras, Isaura mira burlonamente a Sandro, quien muestra inconformidad en su rostro. Sandro jura que hará que en la fiesta, Otto sufra un terrible infierno.

DIAS DESPUES: Débora se encuentra con Inés, su única amiga. La invita a la celebración en la hacienda con motivo del cumpleaños de su hijastro. La invita a tomar el té en la hacienda y al llegar se encuentran con Antonio, a quien Inés le dice que su sobrino recién ha llegado a pasar una temporada con ella y a hacer unos estudios para la universidad. Asegura que es gran amigo de Otto y que a ella eso le hace muy feliz. Antonio asegura a Inés que ya sabe quién es su sobrino y que sabe de su amistad con su hijo, por lo que a ella le recuerda que está invitada, junto con Eduardo, a la fiesta de cumpleaños. Débora no deja de asegurar que Otto no se merece su fiesta pero Isaura interrumpe asegurando que Otto es un buen chico y que esa bondad tan infinita solo se la debe a la inigualable bondad y presencia de su madre. El comentario molesta a Débora.

Adán se encuentra en su habitación y con él se encuentra Sandro, quien le asegura que Isaura sabe lo de ellos. Adán cree que lo mejor que pueden hacer es dejar de verse a escondidas. Alguien toca a la puerta y Sandro, asustado, escapa del lugar por una de las ventanas. Es Otto, quien le pide a Adán que no falte a su fiesta de cumpleaños. Adán no deja de admirar al muchachito y le asegura que ya le tiene listo su regalo. Cuando Otto pregunta qué es, Adán lo hace pasar y lo besa apasionadamente despojándose de su camisa. Otto se siente en el cielo, iluminado, pues el hombre al que tanto ama ahora se encuentra a solas con él, besándolo, por lo que Otto se aferra al hombre y se entrega a él con dulce y sensual devoción.

Débora no está de acuerdo con la fiesta de Otto, pero Antonio le suplica que al menos finja que el muchacho le agrada. Antonio le pregunta a su esposa porqué no termina por aceptar a Otto y la mujer, frívola, le responde que ella jamás ha podido aceptar a los desviados. Antonio le recuerda que Sandro bien podría ser uno de esos hombres a los que ella tanto detesta. Débora explota y le exige a su marido que jamás vuelva a mencionar eso.

Sandro se encuentra con Adán y le pide que le diga qué habló con Otto. Adán se niega a hablar y entonces Sandro, confundido por los celos, sospecha lo peor.

Ha llegado el día del cumpleaños de Otto y Antonio se ha puesto de pie para recibir a sus invitados en la hacienda. Débora no se le despega un solo momento y no deja de mirar a Adán, con quien tiene un maquiavélico trato.

Otto le cuenta a Lucas lo que sucedió entre él y Adán. Lucas felicita a su amigo y le pregunta si Adán ya es su novio Otto cree que al parecer así es. Mira a Adán y le sonríe. Adán le guiña un ojo. De ello se da cuenta Sandro, quien se acerca a Adán y le pregunta qué es lo que se trae con Otto. Adán le pide a Sandro que no le haga escenas y se aleje pues ellos ya no son absolutamente nada. El sensual hombre se marcha, disgustado, haciéndole señas a Otto con la mirada. Sandro está seguro de que Adán ha puesto los ojos en el hijastro de su hermana por lo que está dispuesto a hacer algo en contra del muchacho.

Débora no deja de admirar una fotografía de Mía, la madre de Otto. Se pregunta si algún día se llegará a saber la verdad y entonces maldice a la difunta. Pone una pócima en los alimentos de Antonio, asegurando que lo que es de él, si no es de ella… no es de nadie.

Isaura tiene un presentimiento extraño y teme a que algo pueda suceder esa tarde en la hacienda pues nota a Débora y Sandro comportándose de manera rara, jugando con las miradas con una complicidad que asusta.

Adán y Otto se encuentran en las cascadas, allí se besan apasionadamente y el muchacho se vuelve a entregar con fulgor al hombre, quien lo hace sentir extraños y exquisitos placeres. Tras su apasionado encuentro, en los brazos de Adán, los dos desnudos, Otto le pregunta al hombre si serán novios y él le responde que eso es imposible puesto que nadie acepta ese tipo de relaciones, a demás que él, en lo personal, en cuanto encuentre a una mujer con la cuál casarse, tener hijos y hacer su vida, se casará. Al saber eso, el corazón de Otto se rompe en pedazos.

ABRIL 2010. Inés no deja de saludar a todos los que han llegado a la fiesta, presentando orgullosa a su sobrino Eduardo, quien habla con Lucas, quien le confiesa que le gusta mucho. Eduardo se sincera y le dice a Lucas que él jamás tendría algo que ver con un homosexual tan obvio como él.

Al caer la noche los invitados comienzan a retirarse y Antonio se siente sumamente cansado. Hace una llamada a su abogado pues desea hacer cambios en su testamento. Eso alarma a Débora, quien acude a Sandro y le exige que hagan lo que tienen que hacer ¡ya! Sandro entonces acude a la habitación de Otto a quien sorprende llorando por amar a Adán. Entra y lo toma del cuello exigiéndole que le diga qué es lo que se tare con Adán. Otto le asegura que nada pero los celos de Sandro son enormes e insiste. Otto entonces acepta que él y Adán se gustan. Sandro le exige que le digan qué han hecho, cómo sucedió todo y Otto le exige que lo suelte y no lo oculte más: él también está enamorado de Adán. Sandro lo abofetea, le cubre la boca y le dice que le enseñará lo que les espera a los desviados como a él. Le arranca las ropas, las bragas, lo pone boca abajo sobre la cama y lo penetra por la fuerza,  violentamente y sin piedad, causándole al muchacho un traumático sin sabor.

Antonio da un paseo por los jardines de la hacienda, lamentando no tener mucho tiempo de vida para ver a su hijo volverse un hombre y hacerse cargo de lo que él, Antonio, construyó. Repentinamente se siente mal y cae al suelo, muerto. Es Débora la primera que acude en su ayuda, seguida de Isaura y Adán. Todos están consternados por lo que ha sucedido. Sandro llega entonces y se sorprende ante lo ocurrido. Débora, al verlo sudado y agitado,  le pregunta en donde se encontraba y al mirarse con Adán, Sandro asegura que estaba saldando una cuenta. Adán teme por Otto.

Otto se siente terrible tras la violación que ha sufrido. Isaura aparece entonces ante él y le dice que su padre ha fallecido. Otto no puede más. Llora amargamente pues su dolor es mayor. Aparece entonces Débora y le exige que se deje de lloriqueos y se comporte como un hombre pues ahora que Antonio ha muerto las cosas en la hacienda cambiarán.

En Capitolia, en una extraña pero elegante casa, habita Delia, una mujer dedicada al teatro por muchos años, retirada y que a pesar de mostrarse alegre y dicharachera también guarda un tremendo secreto. La mujer contempla la lluvia y es sorprendida por su gran amigo Leonel, quien le pide que olvide el pasado y trate de salir adelante. Delia asegura que no puede olvidar y que es precisamente el pasado lo que la consume y llena de desdicha. Él le da un fuerte abrazo, prometiéndole que muy pronto las cosas cambiarán.

Toda la hacienda “La encantada” está de luto y Otto se siente confundido. Adán no se separa un solo momento de él y le asegura que debe hacer su vida lejos pues si permanece al lado de su madrastra las cosas serán más difíciles. Otto llora amargamente pues la confusión no le deja decidir qué es lo que hará. Le pide a Adán que lo ayude o que huyan juntos. Adán le promete que lo harán.

Isaura escucha hablar a Débora y Sandro, quien le dice a su hermana que ahora solo les resta eliminar a Otto de sus vidas para ser completamente felices y que en ello Adán los ayudará. SAndro no quiere comprometer a Adán y entonces Débora le pide que deje de negar su homosexualidad y acepte que está enamorado del administrador, quien también funge como capataz. Sandro solo mal mira a su hermana y se retira del lugar, disgustado.

Eduardo se entera de lo sucedido al padre de Otto y acude a la hacienda a darle el pésame. Allí le dice que regresará a Capitolia, su ciudad, donde terminará sus estudios universitarios. Ambos se dan un fuerte abrazo y Eduardo le da a Otto su número telefónico, para cuando necesite algo, pues puede confiar en el ciegamente.

Inés habla por teléfono con Delia, su hermana, a quien le cuenta que la estancia de Eduardo ha sido completamente placentera. Delia agradece a su hermana el ayudar a su hijo. Inés le promete que pronto la visitará. Inés nota triste a su hermana, quien le confiesa estar pensando nuevamente en el pasado, en lo que ocurrió hace tanto tiempo. Inés le suplica a Delia que trate de olvidar y se concentre en la felicidad de su hijo, Eduardo.

Fátima y Lucas acuden a consolar a Otto, quien se siente terriblemente mal. Lucas habla con Otto, a quien le brinda su apoyo. Otto no sabe qué hará ahora que no tiene ni a su padre ni a su madre. Fátima le promete que siempre podrá contar con ellos dos. Los tres se abrazan.

Débora le confiesa a Inés no saber qué hacer con Otto, el cuál realmente interfiere en sus planes. Inés se sorprende al darse cuenta de que en el fondo Débora es una mala persona que solo goza de su momento de gloria al creerse absoluta dueña y señora de todo lo que a los Lumán les pertenece y que por obvias razones le pertenece a Otto. Inés se marcha con su sobrino y entonces Débora habla con Adán, al que le dice que para mostrarle su fidelidad, debe hacer un trabajo que sellará el destino de todos en “la encantada”: asesinar a Otto. Adán se impacta ante lo que le han pedido y asegura no ser ningún asesino pero al verse comprometido con la perversa mujer acepta que así se hará, sin embargo decide que pondrá sobre aviso a Otto, pues se ha dado cuenta de que lo ama, aunque sea mucho mas joven que él.

Los celos de Sandro cada vez son mayores y teme a que Otto le diga a Adán lo que sucedió entre ellos, por lo que decide que hará un plan para asesinar al muchacho y así librarse de él de una vez por todas.

Otto se alista para dormir e Isaura le pide que no lo haga pues deben conversar. Isaura está convencida de que entre Débora y Sandro harán algo para deshacerse de él. Otto abraza a la sirvienta, temeroso, pues él también cree que algo se planea en su contra así como cree que algo le hicieron a su padre. Isaura descubre moretones en los brazos de Otto y le pide que le diga que ha sucedido. Otto decide callar lo que Sandro le ha hecho.

Adán y Sandro se encuentran en las caballerizas. Adán le dice a su amante que ya no podrán seguirse viendo ni tener encuentros y que en cuanto cumpla con lo que ha prometido a Débora, se marchará para siempre. Sandro se altera y le suplica de rodillas que no lo abandone nunca pero Adán ha tomado una decisión. Se marcha, fingiendo estar dispuesto a cometer su fechoría.

Débora goza en su cama, satisfecha, pues por fin toda la fortuna Lumán será para ella. Sólo espera que Adán no falle ni deje evidencia del asesinato de Otto o de lo contrario se buscará muchos problemas.

Adán aparece en la habitación de Otto, al que le pide que huya antes de que le hagan algo. Otto le pide que lo acompañe pero el hombre se niega y le da dinero suficiente para que sobreviva un tiempo. Le aconseja que luche por sus sueños y vaya en busca de su felicidad, convirtiéndose en una gran estrella. Lo besa apasionadamente y le jura que siempre lo va a amar. Otto se siente confundido. Adán le pide que le diga qué es lo que tiene y Otto asegura que la noche en la que su padre murió, Sandro lo violó. Adán se enfurece terriblemente al saberlo, como si todo su mundo se hubiera destruido, y promete que vengará a Otto por ello. De inmediato ayuda al muchacho a alistar una maleta y lo conduce a la central de autobuses asegurándole que lo ama y nunca lo olvidará. Le da un beso apasionado y le pide que lo olvide y sea feliz. Otto se marcha del lugar, entristecido, seguro de que jamás volverá a ver al gran y primer amor de su vida, con las alas destrozadas, con destino a ninguna parte.

Tempranamente Débora ríe alegremente pues todos sus planes están dando resultado y ahora ella será la absoluta dueña de todo. Sandro, aún con instinto asesino, asegura que ahora que Otto muera, no tendrá motivos para separarse de Adán. Débora le pide a su hermano que le confiese si es homosexual y si está enamorado de Adán, el administrador. Sandro lo acepta y en ese momento entra Adán, quien les dice que Otto está muerto y que lo ha arrojado por la cascada para que todo parezca un accidente. Débora felicita a Adán y le asegura que le dará una fuerte suma de dinero. Adán se niega y anuncia que dejará de trabajar para la hacienda. Sandro se niega, recordándole que siempre ha trabajado para ellos pero Adán ha tomado una decisión por lo que abandona el lugar. Sandro le suplica de rodillas que no lo abandone y Adán solo lo patea y golpea brutalmente por lo que le hizo a Otto. Sandro asegura que Otto se le insinuó y solo le dio a probar lo que tarde o temprano probaría. Adán le confiesa a Sandro que muchos días antes, entre él y Otto existió algo, por lo que antes de que el muchacho muriera, le hizo sentir por primera vez lo que es el amor de un hombre. Sandro se impacta al saberlo y al ver a Adán marcharse llora amargamente sintiéndose derrotado. Débora, por su parte, solo se sorprende al descubrir las bajas y retorcidas pasiones de su hermano, al que abofetea asegurándole ser un estúpido. Sandro al menos tiene el consuelo de que Otto está muerto.

Otto llega a Capitolio y camina por las calles sin un rumbo. Se siente muy solo y recuerda que tiene el teléfono de Eduardo, a quien llama desde una caseta de la calle. No logra encontrarlo y entonces llora amargamente pues el miedo se ha apoderado de él.

Eduardo llega a casa de la universidad. Saluda felizmente a Delia, su madre, quien le dice que alguien le ha llamado por teléfono sin poderlo encontrar. Eduardo no se explica quién pueda ser por lo que no presta demasiada atención.

Otto se instala en una modesta pensión y comienza a buscar trabajo sin tener éxito alguno. Nadie lo emplea como cantante, ni como actor y no tiene el dinero suficiente para comenzar sus estudios universitarios. Es entonces que decide que volverá a llamar a Eduardo para pedirle ayuda. Se para en una caseta para llamarle y en ese preciso momento, frente a él se encuentra un cabaret, en el que se solicitan travestís profesionales. Se imagina en cuestión de segundos vestido con ropas de en sueño, en hermosos espectáculos, por lo que acude a pedir el trabajo a pesar de no tener experiencia. Cuando la dueña del lugar le pregunta cuáles son sus planes en la vida, el joven muchacho le confiesa querer ser la mejor artista del mundo. La mujer le hace una prueba y al darse cuenta de su talento lo contrata, segura de que el muchacho llegará muy lejos.

Lucas se impresiona al saber que Otto ha muerto. Débora se lo dice con mucho gusto y le suplica que nunca más vuelva a poner un pié en “la encantada”. Cuando Lucas le da la noticia a su madre, Fátima se atemoriza y no cree que Otto se haya suicidado arrojándose a las cascadas. Presiente que Débora y Eladio se encuentran detrás de todo lo que se ha suscitado.

Adán se siente destruido. Se siente culpable de lo sucedido a Otto y, aunque no lo haya asesinado, cree que debió defenderlo si finalmente él sabe que es el heredero de toda la fortuna de Antonio Lumán, pues en realidad la fortuna era de la madre del muchacho. Se pregunta en donde estará… qué hará… Adán se atormenta y se baña desnudo en la cascada, como intentando desaparecer.

Pasa el tiempo y un día en “La encantada”, Débora camina por sus tierras preguntándose qué es lo que hará ahora que Adán no se dedica a administrar sus bienes y que su hermano se ha dedicado a deprimirse terriblemente. Teme a que lo pueda perder todo. Adán aparece entonces y le promete que la ayudará.

Lucas ha terminado la preparatoria y se alista para irse a vivir a Capitolia, sediento de conocer nuevos chicos y encontrar el amor, o quizás a Eduardo.  Fátima bendice a su hijo y le pide que se cuide. Él solo desea que Otto estuviera vivo para poder compartir su dicha con él, su mejor amigo.

Débora habla con Adán acerca de lo que desea hacer en la hacienda. Él se le acerca demasiado, provocativo, por lo que ella se da cuenta de lo atractivo y sensual que es, por lo que se atreve a besarlo. Adán le corresponde y son descubiertos por Sandro, quien arma tremendo lío. Adán huye entonces y Débora no hace más que burlarse de su hermano, quien forcejea con ella y toma una escopeta, disparándole arrojándola al suelo del impacto. La mujer se levanta y aún herida lo abofetea, asegurándole que a él le faltan pantalones como para terminar con una mujer como ella. Sandro llora amargamente, sale en busca de Adán y no logra encontrarlo. Débora solo se ríe de él.

Desde su debut, Otto no deja de trabajar como travesti y de inmediato se convierte en una sensación, hasta el punto de comenzar a crear sus propias canciones pues su sueño siempre fue ser una diva del pop, bajo el nombre de Lola. En una noche, en una de sus presentaciones, tras terminar, se sorprende al ver entre el público a Lucas y Eduardo, quienes de inmediato lo reconocen.

Delia sufre por el pasado y Leonel le pide que hable de ello en vez de atormentarse pero la mujer asegura que eso jamás podrá saberse, pues ella calla una verdad que le haría muchísimo daño a su hijo. Leonel le recomienda a su amiga que retome su carrera como actriz, pero Delia se niega rotundamente. No desea hacer absolutamente nada que la lleve de vuelta al ayer.

En “La encantada”, Sandro se entretiene con un peón, en su cama. Es interrumpido por Débora, quien le exige que deje de caer tan bajo y entretenerse con simples peones y ya se comporte como un hombre. El peón, de nombre Tadeo, sale del lugar, dejando a los hermanos a solas. Sandro no deja de echar en cara a Débora el ser tan infeliz y ella le pide que si quiere ser feliz, se vaya de su hacienda. Sandro le escupe a su hermana asegurándole que nunca le perdonará el haberlo engañado con Adán. Débora le recuerda que esa sólo fue una trampa del capataz para enfrentarlos. Cuando Sandro menciona que no fue suficiente que Otto muriera para atar a Adán, Débora le menciona que a veces tiene la sospecha de que Otto jamás murió. Sandro de inmediatamente de estremece al escuchar eso.

Aunque trata de escapar de ellos, Lucas y Eduardo abordan a Lola (Otto) a quien le piden que no huya. Deciden hablar y entonces Otto, con llanto, les cuenta que Débora mandó a Adán a asesinarlo y que Eladio lo violó. Lucas le dice a su amigo que Adán desapareció del lugar desde que lo dieron por muerto y que Débora y Eladio hacen poca vida social. Al escuchar todo lo que Otto les cuenta sobre su vida al llegar a Capitolia y tras perder el teléfono de Eduardo, los muchachos deciden ayudarlo. Lucas ahora estudia la universidad en la ciudad, por lo que le ofrece a su amigo su casa. Otto abraza a sus dos amigos asegurándoles ser sus ángeles de la guarda. Desde entonces los tres fortalecen su amistad, Eduardo comenzando a trabajar, Lucas estudiando y convirtiéndose en un diseñador de modas y Otto, bajo el nombre de Lola, trabajando como un travesti cantante, a lo que se dedica por mucho tiempo hasta recibir una oferta para grabar un disco y convertirse así en Ammoa!, una glamorosa diva, reina del electro pop

Es así como transcurren diez años, llenos de música, plumas, lentejuelas y mucho glamour, pues Ammoa! se convierte, en muy poco tiempo, en una gran estrella de la música, conservando a sus amigos quienes se han convertido uno en su administrador y otro en su diseñador de modas.

En un barrio bajo de Capitolio, dos hermanos gemelos juegan fútbol con los chicos del lugar. Uno de ellos, Alan, sueña con ser famoso algún día, mientras que el otro, Anuar, solo desea conseguir las cosas fácilmente. Los dos trabajan en un taller mecánico, para Yago, quien siempre que puede los manosea. A Alan no le gustan esos juegos, sin embargo a Anuar no le importan puesto que Yago a veces le da dinero por sus servicios sexuales, con lo cual se divierte con las chicas que le gustan, pues ambos gemelos son hermosos y lucen cuerpos despampanantemente sensuales. Yago le asegura a Alan que tiene entradas que su hermano Brandon le ha dado para asistir a una fiesta especial de una luminaria: El famoso cantante travesti llamado Ammoa!

Tras el final de un concierto, Ammoa! se siente feliz por la entrega de su público. Brandon, su novio, le aconseja que salgan a festejar pero la superestrella se siente muy cansada. Brandon entonces explota, asegurando que desde que comenzó su tour, no hacen nada mas que descansar y que él ya se está hartando. Ammoa! le suplica que no se enoje y acepta ir de juerga, por lo que llama a Pavlova, su maquillista, que en realidad se llama Pablo, para pedirle que los acompañe. Pavlova les llama a todas las comadres conocidas para avisarles en donde se encontrará Ammoa!

En su oficina, Demian, el representante de Ammoa!, se besa apasionadamente con su joven amante, Rigo, con quien celebra el triunfo de la diva, quién les ha dejado demasiado dinero durante mucho tiempo. Rigo, que no entiende de negocios, más que de recibir dinero sin necesidad de trabajar, le pide a Demian que vayan a festejar y Demian acepta, por supuesto que festejarán, pues el tour de Ammoa! les está dejando demasiado dinero… mucho más del que ella piensa.

Sandro ha llegado a Capitolia, dispuesto a rehacer su vida. Está seguro de que su infinita belleza lo hará atrapar a quien él se proponga con tal de olvidar su pasado, del cuál huye. Va acompañado de su fiel sirviente y amante: Tadeo.

MAYO 2010. En un selectivo antro de la ciudad, Ammoa! se presenta con grandes aplausos y allí se encuentra con grandes conocidos así como con sus grandes amigos: Lucas y Eduardo, quienes se alegran de haberla visto después de mucho tiempo. Los tres amigos hablan de lo que han hecho desde la última vez que se vieron por lo que Brandon, aburrido, decide escabullirse y baila en el lugar con sus dotes de streapper, siendo la máxima atracción de los presentes con sus sensuales bailes. Las mujeres lo adoran, los hombres también. Intercepta a alguien cerca del baño y se dirige al lugar.

Ilusionado por estar cerca de las luminarias y de encontrar a algún productor que le de una oportunidad, Alan hace fila para entrar al recinto, acompañado de Anuar, su gemelo, quien se las ingenia para que entren de inmediato.

Ammoa! les confiesa a sus amigos ser feliz con Brandon. Tanto Lucas como Eduardo creen que el travesti necesita ser feliz con alguien más. Ammoa! asegura que son pocos los que se atreven a estar de planta con un travesti que todo el día viste como mujer. Eduardo asegura que eso no es verdad, pues lo que importan son los sentimientos. Ammoa! Entonces le pregunta a su gran amigo si él andaría de novio con un travesti. Eduardo calla, por lo que su silencio es interpretado a la perfección. Pavlova interrumpe y asegura que a Brandon no le gustan los hombres, sencillamente, como a muchos “mayates”,  le atraen las mujeres con pene. Todos ríen y disfrutan de la noche.

Demian, el productor de Ammoa!, llega a la fiesta con Rigo, su amante, quy se acerca a todos para saludarlos y le pide a la superestrella que no se desvele pues aún le queda un concierto, el de la despedida. Pregunta por Rigo, su jovial y ardoroso amante, quien repentinamente ha desaparecido, y Pavlova decide ir a buscarlo.

Brandon entra por curiosidad al cuarto oscuro ¡donde se encuentra con Rigo! Los dos se atraen desde siempre. Se saludan con una pérfida sonrisa y a continuación se besan para entonces fornicar salvajemente, integrándose después con los allí presentes. Pavlova, que está buscando a Rigo, se lleva una terrible sorpresa al encontrarlo drogado y perdido, fornicando salvajemente con Brandon en el cuarto oscuro, por lo que acude de inmediato a Eduardo, al que le dice lo que ha visto. Al salir Brandon del cuarto oscuro, Eduardo le asegura que si lo vuelve a sorprender haciendo lo que hace, convencerá a Ammoa! para que lo deje. Brandon asegura no tenerle miedo y lo llama marica de clóset, marchándose seguro de que nada sucederá.

Ammoa! conoce a Alan, quien es su fan desde hace mucho tiempo. Alan presenta a su gemelo Anuar con la cantante, quien queda impactada al verlos. Anuar asegura querer ser bailarín profesional al igual que su hermano por lo que le deja sus datos a la cantante. Demian les da el visto bueno y les pide que acudan a su oficina pues podría contratarlos para las presentaciones de Ammoa!, quien curiosamente necesita nuevos bailarines. Alan se siente feliz por tener quizás una oportunidad, mientras que Anuar no deja de mirar a Ammoa! Provocativamente, seguro de sus encantos.

Eduardo le cuenta a Lucas lo que ha sucedido entre Brandon y Rigo. Lucas cree que Ammoa! debe saberlo de inmediato pero Eduardo considera que su amiga se encuentra en un momento especial de su vida y su carrera por lo que deben callar. Lucas le pregunta a Eduardo por su pareja y Eduardo, un poco preocupado, le dice que no lo entiende, pues jamás desea acompañarlo con sus amigos ni a fiestas de ambiente gay. Lucas abraza a su amigo y le pide que tenga paciencia, pues no es tan sencillo liarse con un hombre casado.

Alan le asegura a Anuar estar completamente atraído a Ammoa!, por lo que está dispuesto a conquistarla. Anuar solo se ríe de su hermano asegurándole que a Ammoa no le interesan los chicos como ellos, si no los peces grandes.

Ammoa! se entrevista con Jasson De la Madrid, un importante empresario amigo de Demian, quien la invita a un lujoso cocktail, donde podrá cantar para personas de mucho prestigio. Ammoa! deja todo en manos de Demian, quien asegura que la presentación será todo un suceso y Jasson quedará contento.

Pavlova le pregunta  a Rigo qué es lo que existe entre él y Brandon. Rigo finge demencia pero el peluquero le asegura que lo vio fornicando con el novio de Ananda en el cuarto oscuro. Rigo sigue negándolo hasta que Pavlova lo amenaza con contarle todo a Demian. Rigo entonces toma del cuello al insistente muchacho y le asegura que si abre la boca, lo lamentará.

Brandon y Ammoa! hacen el amor. A Brandon le gusta fuerte y agresivamente por lo que Ammoa! se incomoda. Brandon se enoja tanto que la amenaza asegurándole que si no le cumple la abandonará. Ammoa! le pide que deje de comportarse como un niño y lo entienda. Brandon entonces besa al travesti y le hace el amor dulcemente. Le pregunta cuándo lo llevará a Disneylandia y Ammoa! le promete que muy pronto, mientras ella se pregunta si es Brandon el hombre con el que quiere compartirlo absolutamente todo.

Eduardo se encuentra con Carlo, su amante, con quien discute por su situación. Carlo le deja claro que él es un hombre casado y debe cuidar su prestigio por lo que solo pueden ser amantes pero nada más, por lo que le debe tener paciencia. Eduardo llora pues ama a Carlo como a nadie más, pero no sabe a donde lo llevará esa relación.

Sandro y Jasson se conocen accidentalmente en un lujoso restaurante. Jasson, que es admirador de la belleza masculina, se acerca al apuesto hombre para saludarlo. De inmediato los dos hacen clic y Sandro invita a Jasson a su habitación de hotel. Ambos tienen un fuerte encuentro sexual en el que Jasson queda terriblemente complacido.

Demian discute con Pavlova, a quien le exige que el maquillaje de Ammoa! Sea diferente y el vestuario también, pues desea exhibir a una diva travesti más glamorosa. Pavlova asegura que es Ammoa! Quien toma las decisiones mas Demian asegura que, como representante, él tiene la última palabra. Sale furioso y entra Rigo, quien no hace más que burlarse del afeminadísimo maquillista, quien sale llorando del lugar.

Alan y Anuar trabajan arduamente en el taller mecánico. Ambos deben ir a las pruebas con Demian pero Yago se los impide asegurándoles que si dejan el trabajo, los despedirá. Anuar le pide a Alan que vaya y al irse el corpulento muchacho, se encierra con Yago, en la oficina. Yago comienza a manosearlo, seguro de que algo sucederá, y es así: Anuar se desabrocha los pantalones y da un pizco de su suculento pene a Yago, quien lo mama con fervor.

En su grandiosa y exótica boutique, una de las más importantes de Capitolia,  Ammoa! revisa sus ingresos junto con Lucas, con quien diseña absolutamente todo. Lucas hace a Ammoa! demasiadas preguntas acerca de Brandon, al que conoció en un table dance pero del cuál ni siquiera sabe el verdadero nombre. Ammoa! asegura saberlo así como asegura que Brandon es como un niño pero en la cama toda una fiera. Lucas le hace ver a su amigo que no necesita de una fiera inquieta de pasión, si no a un hombre con el que pueda compartir su vida, como alguna vez lo fue Adán. La sola mención de ese nombre paraliza a Ammoa!, quien exige que no le repitan ese nombre ni le recuerden al que fue el amor de su vida. Lucas se disculpa y asegura que aunque han pasado ya diez años, Adán sigue siendo el amor de la vida de Ammoa!, quien se pregunta qué será de todos en la hacienda. Un trabajador les interrumpe y les dice que Ulises De la Madrid le ha enviado a Ammoa! un regalo con uno de sus hombres de confianza. Ammoa! sale a recibir el regalo y se impacta al ver a lo lejos el rostro del hombre: ¡Es Adán! ¡Tan guapo y atractivo como en un ayer! Ammoa! decide regresar a la oficina y le pide a Lucas que el empleado recoja el regalo pues Adán los puede reconocer. Lucas le pide a su amigo que se enfrente al pasado de una vez por todas pero Ammoa! teme por su vida. Quizás Débora y Sandro aún desean eliminar a Otto y Otto ¡es él! ¡Ammoa!! Lucas entonces pide al empleado que sea él quien reciba el regalo. Es un imponente collar de diamantes, con una nota que pide a Ammoa! que lo use en su encuentro, la noche de su presentación.

Alan acude a Demian, quien le pide que se quede en ropa interior para darle el visto bueno. El muchacho lo hace y a continuación muestra sus dotes físicas, resultado del GYM y el arduo trabajo en el taller mecánico. Demian no deja de verlo con libido lo contrata para ser uno de los bailarines de Ammoa! por lo que el muchacho se emociona demasiado.

Rigoberto se presenta en el extravagante departamento de Ammoa, donde Brandon lo aguarda. Ambos se drogan y tienen una fuerte e intensa relación sexual. Se besan, apasionados, y Brandon le asegura a Rigo que lo ama. Rigo le pide entonces que deje a Ammoa! y sea solamente suyo. Brandon le asegura que, si él le dará todo lo que Ammoa! le da materialmente, entonces lo hará.

Eduardo habla con Delia, quien le pregunta porqué lleva una vida sentimental tan solitaria. Eduardo asegura no estar interesado en nadie por lo que Delia le presenta a Mónica, una bellísima muchacha que parece estar interesada en él. Eduardo asegura no querer una relación sentimental pero Mónica insiste en que salgan juntos. Eduardo se siente obligado por lo que acepta. La lleva a un maravilloso restaurante, en el que se encuentra con Lucas y Pavlova, quienes lo saludan cordialmente. Eduardo los trata con dureza, como si no los conociera, y se marcha del lugar con Mónica, quien se siente confundida por lo que se ha suscitado. Lucas y Pavlova se sienten demasiado ofendidos.

Ammoa! Llega a casa, agotada y se lleva una gran sorpresa al encontrar a Brandon y Rigo desnudos, rodeados de tantos vicios. La travesti, confundida, llama a Eduardo para pedirle ayuda. Eduardo, que se encuentra acompañado de Mónica, contesta como si Ammoa! Fuese una desconocida a la que no puede atender por lo que la travesti lo único que hace es despertar a Brandon para pedirle una explicación. Brandon se pone violento pero eso no le importa a Ammoa, quien no deja de llamarlo macho cabrón. Brandon le asegura estar harto de ella y la amenaza con marcharse. Se lleva tremenda sorpresa cuando Ammoa! Tomas sus cosas y se las hecha a la calle, por una ventana, exigiéndole que se marche y que le vaya muy, muy pero muy mal, jurándole que lo desprestigiará y hará que nunca más vuelva a encontrar trabajo. Brandon se marcha y entonces Ammoa! Se queda a solas con Rigo, quien le suplica que no le diga nada a Demian. Ammoa! Le pide al muchacho que se marche él también. Llora amargamente ante el desengaño y en ese momento tocan a su puerta Lucas y Pavlova, quienes le preguntan qué ha sucedido. Cuado Ammoa! Les cuenta, Lucas le confiesa lo que vio en el antro hace unas noches atrás. Ammoa! Asegura que nunca más volverá a confiar en alguien, pues no sabe si se acercan a ella por lo que es o por lo que tiene.

Alan se siente contento por lo que ha logrado para su futuro artístico, asegurando que tratará de agradarle a Ammoa!, mientras que a Anuar solo le interesa conquistar a Ammoa! Para sacar provecho, por lo que se le viene a la mente un maquiavélico plan: Se hará pasar por su hermano gemelo, así podrá conseguir todos sus objetivos, seguro de que puede dejar de trabajar con Yago, a quien acude para romperle la cara por todo el tiempo que se aprovechó de él sexualmente. Yago le suplica al muchacho que no lo golpee más y Anuar le advierte que si hace algo en su contra, lo lamentará, pues todos se enterarán que es un marica, violador, que se aprovecha de otros para conseguir lo que desea.

Pavlova no deja de quejarse por el mal carácter de Demian y asegura a Lucas que deben cambiar la imagen de Ammoa! Lucas no está dispuesto a eso, pues bastante tiene con sus penas de amor. Pavlova le aconseja a Lucas que se sincere y acepte estar enamorado de Eduardo. Lucas llora y asegura que, en verdad, así es, pero que hará todo lo posible por olvidarlo, pues sabe a la perfección que Eduardo nunca le corresponderá por su tremendo rechazo a los homosexuales obvios.

Ammoa! camina sola por las calles, destrozada, sin rumbo fijo. Llega a un precioso parque en el que se sienta a llorar por la desilusión del amor, que siempre le juega chueco. Un hombre se acerca a darle un pañuelo para que seque sus lágrimas, ella lo agradece y cuando levanta la mirada para ver quién es aquél gentil hombre, se lleva una enorme sorpresa: ¡Es Adán! Ambos se sorprenden al verse frente a frente. Ammoa!, nerviosa, se pone de pie y comienza a caminar. Adán le asegura conocerla pero Ammoa! Insiste en que no es así. Él le pide que conversen un poco pero ella se niega, tomando un taxi, huyendo así de su pasado.

Eduardo le pide un consejo a Carlo, acerca del relacionarse con mujeres. Carlo le aconseja a su amante que se busque una novia para cubrir las apariencias, así como lo hace él, o de lo contrario la gente rumorará. Eduardo pregunta si en verdad es tan imprescindible vivir de apariencias y Carlo asegura que para él, que es bisexual, lo es.

Ammoa! Amanece deprimida en casa. Recibe la visita de Pavlova, quién le pregunta qué le sucede. Ammoa! No se siente con ánimos de nada y su maquillista le recuerda que tiene un show y una cena con Ulises De la Madrid, un importante empresario que desea tenerla de cerca. Ammoa! Sabe que Adán trabaja para Ulises por lo que no desea ver a ese hombre. Una llamada de Demian la apresura: Tiene que estar en una firma de autógrafos lo más pronto posible. Ammoa! Le cuenta a Pavlova lo sucedido con Brandon y Pavlova la felicita por haberlo corrido.

Brandon se presenta en la mansión de Demian, al que le cuenta lo sucedido con Ammoa! Rigo le pide a Demian que ayuden a Brandon puesto que seguramente todo es un mal entendido entre él y la cantante. Demian cree que no puede hacer nada pero recomienda a Brandon con un amigo que le puede dar trabajo en el mejor cheap’n dale de Capitolia. Al quedar a solas con Rigo, Brandon le pide a éste que lo ayude y Rigo le promete que así lo hará.

Alan lleva a Anuar a los ensayos. La gente de seguridad no deja que pasen pero en cuanto Demian los ve, hace que los dejen pasar. Se da cuenta de que Anuar es igual de bello y corpulento que Alan, y lo que es mejor aún: ¡Es un cretino! Por lo que, pensando en futuros planes, decide contratarlo también. Los hermanos se integran al equipo de baile y comienzan a bailar pésimamente. Demian les dice que ellos solo deben moverse, uno en cada orilla del escenario, y desnudarse, pues para eso se les ha contratado.

La firma de autógrafos de Ammoa! Es un éxito. A continuación se prepara para su último concierto. Tanto Pavlova como Lucas no se separan de ella, echándole porras. Brandon aparece y le pide que hablen pero Ammoa! Ya no quiere saber más de él. Brandon le suplica que le de una oportunidad y ella acepta, a pesar que Lucas y Pavlova le dicen que Brandon nuevamente la traicionará.

Jasson arriba al lugar de la presentación de Ammoa!,  con sus guardaespaldas, entre ellos Adán, quien es el de su mayor confianza. Jasson reserva un lugar para su enamorado, quien llega súper fashion, despampanante al lugar. Adán se sorprende al ver que ese amante de Jasson es ¡nada menos que Sandro!

Mónica no deja de insistir a Eduardo con sus encantos y tanto Delia como Leonel le piden al muchacho que se de una oportunidad con la muchacha. Leonel asegura que Mónica es hija de uno de sus mejores amigos y que es buena. Eduardo recuerda los consejos de Carlo y decide salir con Mónica, olvidándose por completo del mundo gay, por lo que decide no ir al concierto de Ammoa!

Alan se siente feliz de debutar como bailarín de Ammoa!, quien lo felicita por ser parte de su grupo coreográfico. Aparece entonces Anuar, quien no deja de llenar de halagos al travesti. Brandon interfiere y les exige que no se le acerquen a su novia, entonces tanto Pavlova como Lucas entran al rescate, cada una llevándose a un gemelo para interrogarlos, seducirlos e intercambiar teléfonos. Ammoa! Le pide a su candente novio que no la cele, pues ella no tiene ojos más que para él. Los dos se besan fuertemente.

Carlo no deja de pensar en Eduardo. Teme a estarse enamorando del muchacho y también considera que eso no puede ser posible puesto que él es un hombre casado, con hijos… Cree que si se enamora verdaderamente, lo mejor será terminar esa relación.

Sandro asegura a Jasson estar ansioso por ver a la famosa artista que todos adoran y él desconoce. Cuando Ammoa! Aparece en el escenario, Sandro tiene un extraño presentimiento y se estremece al darse cuenta de que Otto no murió ¡Otto no es nada mas ni nada menos que Ammoa!! ¡La famosa cantante de electro pop! Desde lejos, Adán no deja de observar su rostro de horror, entonces Adán observa perfectamente a la cantante y también se sorprende al reconocerla por sus facciones y quitándole maquillaje, peluca y demás. Una nueva ilusión en él renace ¡Otto no está muerto! ¡Otto vive! ¡Y se ha sabido ocultar muy bien!

Rigo se acerca a Brandon, quien le dice que después de la estupidez que cometieron, deben dejar de verse un tiempo. A los dos los escucha Pavlova, quien interrumpe y asegura a Rigo que Demian lo está buscando. Al estar a solas con Brandon, Pavlova se porta cariñoso con él, para entonces tomarlo del pene, apretándolo y asegurarle que si le vuelve a ver la cara de estúpida a Ammoa!, esta vez sí lo lamentará. Brandon empuja al maquillista y sale furioso del lugar, asegurando que todos mienten acerca de él y Rigo.

JUNIO 2010. Jasson busca a su hombre de confianza pero no logra encontrarlo por lo que pide a Tadeo, el fiel siervo de Sandro, que se encargue de dar una invitación a Demian. Jasson y Sandro salen juntos y abordan su limusina, allí Jasson se da cuenta de que Adán se comporta de manera extraña. Adán lo único que no desea es verse descubierto ante Sandro.

Ammoa! Se siente feliz por su logro. Demian le pide que se de prisa pues tienen una fiesta privada en la mansión de Jasson De la Madrid. Ammoa! Se alista y pide a sus amigos, Lucas y Pavlova, que lo acompañen, pero Lucas prefiere no asistir, por lo que Pavlova decide acompañar a su amiga, seguro de que mucha gente importante acudirá a tal cocktail.

Alan y Anuar se bañan en las regaderas, son interrumpidos por Rigo, quien les pregunta qué es lo que harán esa noche. Los muchachos no tienen qué hacer por lo que Rigo los invita a beber algo. Alan se niega pero Anuar está más que dispuesto, por lo que Rigo le pide que lo espere afuera del recinto. Rigo entonces se disculpa con Demian, a quien le asegura estar agotado e irse a casa a dormir. Sale del lugar en su auto y afuera aborda a Anuar, a quien acaricia y le pide que se prepare para pasar la mejor de sus noches.

En el cocktail, Ammoa! es presentada como la máxima exponente de su género y recibe demasiados aplausos. Se queda en shock en cuanto frente a sus narices aparece Sandro, quien le aplaude mientras le sonríe malévolamente. Adán, que está presente, a escondidas vigila cada movimiento de los dos homosexuales, quienes fingen demencia hasta que Jasson da unas breves palabras para engalanar al travesti.

Brandon conoce a un hombre maduro en la fiesta y, por un dinero, se va con él a una habitación, donde fornican, sin sospechar que Adán lo está vigilando a él también.

Mónica y Eduardo se besan. Ella da por hecho que ya son novios. Él la deja en su casa y se marcha, confundido. No sabe si Mónica es lo que quiere pero intentará darse una oportunidad.

En el cocktail, Sandro decide decir unas palabras, contando la historia de la niñez de Otto, de manera ridícula, haciendo que la gente ría a carcajadas, pues llama al muchacho un pobre e ingenuo asno, con sueños de ser un fino corcel. Ammoa! Decide marcharse de la reunión y Sandro le exige que no lo haga pero el travesti no se detiene. Sandro lo jala de la peluca, casi arrancándosela, ridiculizándolo. Entonces Ammoa! se acomoda el cabello nuevamente, voltea y suelta tremendo golpe que manda al suelo a Sandro, a quien le exige que no se exprese así de los que no están presentes y al que desenmascara como un asesino. Entonces se marcha, asegurando que le deja espacio para que rebuzne, como el asno que es. La gente se queda perpleja, mientras que, al ir caminando a prisa, Ammoa! es abordada por Adán, quien le asegura que sabe que ella es Otto y que a él no le importa, pues lo ha estado buscando desde hace mucho tiempo.  Ammoa! le pide al hombre que se olvide de él, pues desea seguir lejos de su pasado. Adán lo toma entre sus brazos y lo besa apasionadamente, sorprendiendo a Demian y Pavlova, quienes han acudido al travesti. En seguida llega Brandon, quien se abalanza contra Adán y le exige que deje de besar a su novia. Adán le corresponde con un fuerte golpe, desenmascarándolo al decir que no tiene derecho a sentir celos cuando él ha estado con alguien mas en la fiesta.

Lucas no deja de pensar en Eduardo y en el amor que siente por él desde hace tiempo. Llora amargamente al saber que ese amor es imposible. Decide llamarlo por teléfono al móvil pero no lo encuentra, por lo que llama a su casa. Habla con Delia, quien le dice que Eduardo está saliendo con una muchacha muy linda, con la que quizás se comprometa en un futuro. El corazón de Lucas se hace trizas, pues ha comprobado que en efecto Eduardo es bisexual y hará su vida al lado de una mujer, como todos los bisexuales.

Alan llega a casa y recibe en la calle una paliza por parte de unos pandilleros, quines le aseguran que si vuelve a acercarse a Yago, lo lamentará.

Anuar y Rigo se divierten en un bar gay. Allí Rigo le da al muchacho cuantas drogas hay, besándolo y tocándolo, hasta que los dos se marchan a un motel, en el que consuman sus más bajas y ardientes pasiones.

Sandro está sangrando de la golpiza y Jasson le pregunta qué es lo que ha hecho. Sandro asegura que debe eliminar a Otto, por lo que Sandro le asegura que no quiere volver a verlo jamás en la vida pues detesta a la gente como él. Sandro decide marcharse con Tiberio y al salir del lugar ve a lo lejos a Ammoa!, a quien llama Otto y asegura que destruirá. Es entonces que Adán voltea y da la cara a Sandro, impactándolo. Se acerca a él, lo toma de las ropas y le jura que si se atreve a hacerle daño a Otto, Ammoa!, o como se llame, se las verá con él, pues está dispuesto a defender a la persona que más ha amado en la vida por sobre todas las cosas. Sandro se estremece de una manera soez, pues aún sigue amando a Adán, lo ha encontrado y éste defiende a Otto, por lo que sospecha que todo este tiempo han estado juntos. Se marcha del lugar con Tadeo, asegurando que todos se las pagarán por haberlo engañado. Toma su celular y hace una llamada.

Mientras se revuelca con un hombre, en una habitación de una mansión de un lejano lugar, Débora escucha que su celular suena. Lo contesta y es Sandro, quien le dice que todo les salió mal: que Adán jamás asesinó a Otto, si no que lo ayudó a escapar y que los ha encontrado en Capitolia, donde Otto ahora es un famoso travesti que canta. Débora se impresiona ante la noticia. Al colgar, su amante le pregunta qué sucedió y ella solo se sirve una copa y prende un cigarro. Asegura que todo está bien, pero siente miedo.

Ammoa! llora desconsoladamente asegurando que todo el pasado ha regresado a él y que eso no es nada bueno. Adán le promete que él lo cuidará. Demian le asegura que debe tomar unas vacaciones sin que nadie lo sepa.

Sandro se encuentra enfurecido, en él sólo ha nacido un enfermizo deseo de asesinar a Otto a como de lugar, creyendo que en este tiempo transcurrido ha sido feliz al lado de Adán. Tadeo le pide que se calme, le da un masaje y comienza a besarle el cuerpo, hasta bajar lentamente hasta su pubescencia. Sandro comienza a relajarse y se entrega a su sensual amante, al que le pide que lo ayude a desaparecer a Otto y a Ammoa! de la faz del universo.

Ammoa! llega a casa y Brandon no hace más que reclamarle el haberse estado besando con un desconocido.  El travesti le suplica que deje de reclamarle pero Brandon insiste hasta el punto de soltarle un golpe por lo que Ammoa! le pone fin definitivo a su relación, argumentando no estar dispuesto a seguir tolerándole sus escenas, sus engaños, sus mentiras… y mucho menos los golpes. Brandon le asegura que sin él no será nada pues nadie más se atreverá a amarlo por ser un travestido. Ammoa! le confiesa que Adán es su más grande amor, el de su pasado y que si ha regresado es por algo, por lo que es más que probable que sí hay alguien que lo ame. Brandon enfurece y sale del departamento, golpeando las paredes. Al salir del edificio se encuentra con Adán, a quien trata de golpear, pero Adán lo golpea más fuertemente y le asegura que si no se aleja de Ammoa! lo lamentará. Adán busca a Ammoa! a quien encuentra sangrando por el golpe de Brandon. Ammoa! le pide que se marche pero Adán se niega y le asegura haberla estado buscando durante todos estos años transcurridos. Ammoa! llora asegurándole a Adán sentirse avergonzado de que lo vea travestido y no como normalmente lo hace un hombre. Adán seca las lágrimas del travesti y le asegura que a él no le importa cómo se vista ni lo que haga, pues lo ha estado buscando durante 10 años tan solo para decirle que lo ama ¡Adán besa apasionadamente a Ammoa!! ¡Y ella le corresponde!!! ¡Y ambos se entregan nuevamente! ¡Qué emoción!

Anuar regresa a casa y se sorprende al ver a su hermano golpeado. Alan le dice que fue Yago quien lo hizo y que deben desquitarse. Ambos hermanos acuden al taller de Yago y lo ponen de cabeza. Yago los amenaza con un arma pero aún así se enfrentan a él y le ponen una buena paliza, asegurándole que si toma represalias, lo enfrentarán legalmente y lo denunciarán por su abuso a jovencitos menores de edad.

Ammoa! se presenta ante Demian, a quien avisa que por un tiempo se ausentará de los escenarios para ordenar su vida. Demian le prohíbe que lo haga pues su carrera está en el mejor de los momentos pero Ammoa! ya lo ha decidido y no desea saber de la música por un tiempo. Al irse Ammoa, Demian se preocupa pues en el fondo la explota y ha hecho su fortuna gracias a ella. Rigo le aconseja a su amado que si no puede aprovechar viva a Ammoa!, entonces la aproveche muerta.

En una lejana tierra, en la que las pasiones son desmedidas e incontrolables, el moribundo Renato Dumont contempla la fotografía de una mujer a la que amó en el pasado y a la que engañó. Esa mujer ¡es la madre de Otto!, a quien Renato pide a Silvio, su gran amigo, que lo siga buscando pero éste le asegura al hombre que su hijo, según su familia, ha muerto desde hace muchos años. Renato se niega a creer semejante cosa por lo que pide a su amigo que busque a Adán, quien seguramente sabe algo. Los dos hombres son espiados por Nicandro, hombre de confianza de Renato, quien anota absolutamente todo lo que escucha, como si fuesen indicaciones. Silvio se despide de su amigo, y dentro de si mismo promete que jamás buscará al hijo de Renato, pues desea apoderarse de su herencia cuando muera.

Débora le dice a Sandro que el verdadero padre de Otto apareció repentinamente y que Otto jamás debe saberlo, por lo que tiene que dejar Capitolia definitivamente y a como de lugar. La malvada mujer asegura a su hermano estar comprometida con Silvio, el mejor amigo del padre del travesti. Sandro se estremece ante tales noticias, maldiciendo a Otto por la suerte que tiene para obtener herencias.

Ammoa! le pide a Adán que se aleje de él pero el sensual hombre está dispuesto a hacer feliz al travesti, por lo que lo besa apasionadamente de nueva cuenta y le jura que nunca nadie los volverá a separar.

Anuar y Alan les cuentan a Pavlova y Lucas lo que les ha sucedido. Anuar, desde luego, exagera más las cosas, dramatizando, para así conseguir su objetivo, y vaya que lo consigue: Tanto Lucas como Pavlova deciden ayudarlos y les dan dinero que Alan rechaza primeramente. Pavlova, que se ha emocionado con la manera de ser de Anuar, decide dejarlo vivir en su casa un tiempo. Anuar anima a su hermano para que los acompañe. Logran convencerlo.

Leonel lleva una terrible noticia a Delia: Paulette ha aparecido después de muchos años y se encuentra terriblemente enferma, tanto, que morirá pronto. Delia llora amargamente pues cree que el pasado ha muerto. Asegura que Eduardo jamás sabrá la verdad sobre su padre. En ese momento aparece Eduardo, quien le pide a su madre que de una vez por todas le diga qué es lo que sucede con su padre. Leonel pide a la mujer que hable ya pero ella se niega. Eduardo exige a su madre que le diga la verdad y ante la negativa de ella, Leonel le dice al muchacho que su padre ha aparecido después de muchos años, y que se está muriendo. Eduardo suplica a su madre que le diga quién es, pues a él no le importa quien sea, ni como sea, ni que haya hecho en el pasado. Delia entonces le asegura a su hijo que pronto conocerá a su padre.

DIAS DESPUES: Adán busca trabajo desesperadamente y por coincidencia se cruza en un hotel con Nicandro, quien al escuchar el nombre del desempleado se asombra y le pregunta si él sabe si Otto Lumán. Adán se intriga ante la pregunta y por curiosidad pregunta para qué buscan a Otto, quien murió hace muchos años. Nicandro le dice que el verdadero padre de Otto se encuentra moribundo y que desea heredarlo. Adán se sorprende ante la noticia.

En su boutique, Ammoa! ultima detalles con Lucas y son interrumpidos por Anuar, quien pide hablar con el travesti. Al hacerlo, se abalanza sobre él asegurándole amarlo desde siempre. Lo besa, lo toca, y Ammoa!, débil como cualquier otro hombre, decide abandonarse a los deseos de su cuerpo, entregándose al chico, quien lo fornica con dulzura, sin sospechar que Adán ha llegado a la boutique a buscar a su amado, solo que Lucas lo entretiene. Ammoa! se da cuenta de lo sucedido y pide a Alan que se detenga. Ambos se visten, Entra Adán, quien los nota sospechosos. Ammoa! le pide que le diga qué sucede y entonces el hombre le dice que su verdadero padre vive y se está muriendo, por lo que debe prepararse para ir a conocerlo.

Sandro llega a Paraíso Encantado, una tierra caliente enriquecida por sus enormes recursos naturales y por sus paradisíacas playas, lugar de ensueño para el turismo homosexual, pues es la ciudad gay más famosa del planeta, donde ahora vive Débora, su hermana, en la hacienda “Los potros a la que saluda con cordialidad. Ella presenta a su hermano ante Silvio, su prometido y ante Emmerson, el hijo de éste, quien saluda al nuevo huésped con amabilidad. Interrumpe Brianda, la abuela de Emmerson y madre de la madre de éste, quien no siente simpatía por Débora y tampoco la muestra por Sandro, quien al hablar con su hermana le cuenta todo lo que sabe sobre Otto y Adán. Débora no deja de repetir cuanto aborrece a su ex hijastro por tener la suerte que ha tenido, sobre todo para atraer el dinero, sin siquiera buscarlo.

Demian, en complicidad con Rigo y unos malhechores, planea perfectamente atacar a Ammoa! pues Demian es el apoderado de sus bienes y matándola podrá disfrutar de absolutamente toda su fortuna. Rigo se lo cuenta a Brandon, su amante, quien no puede creer que el propio manager quiera asesinar a Amapola. Se entrevista con ese manager, quien le ofrece muchísimo dinero para que él haga el trabajo.

Adán pelea con Ammoa! a quien insiste que algo tuvo que ver con Alan. Ammoa! le pide al hombre que no haga escenas de celos pues entre ellos no existe absolutamente nada. Adán lo toma entonces entre sus brazos y le pide que se casen, así podrá cuidarlo siempre. Se besan apasionadamente.

Brianda no deja de recordar que su hija murió por culpa de Silvio. Es interrumpida por Emmerson, quien le dice que el nuevo inquilino, Sandro, parece ser muy arrogante como para hacer vida en la hacienda. Brianda cree que Sandro es como los turistas que acuden a las playas del lugar, igual de banales y superficiales. Brianda le dice a su nieto que su hermano Abigail pronto regresará, pues no lo han visto desde que terminó la preparatoria y se marchó a estudiar al extranjero. Emmerson muestra cierta inconformidad, pues seguro está de que cuando Abigail llegue, se convertirá en el favorito de todos.

Eduardo se atormenta por saber que su padre vive. Se lo cuenta a carlo, quien le asegura que no es importante conocer a quien jamás le importó. Eduardo se molesta por  las opiniones de su amante, quien tras fornicarlo lo abandona en el apartamento en que se encuentran. Al marcharse Carlo, Eduardo recibe una llamada de Mónica, quien con llanto le dice que ella y su madre sospechan que su padre tiene una amante. Eduardo le pide a su novia que se calme y sale a buscarla. La abraza, la besa y ella llora, asegurando que su madre ha encontrado mensajes en el celular de su padre. Eduardo no hace más que consolarla.

Alan es advertido por Lucas, quien le dice que Ammoa! solamente ha amado locamente a un hombre: Adán, y que si él se entromete, entonces la felicidad del travesti se verá perturbada una vez más. Alan asegura amar a la superestrella y Lucas le hace ver que ese amor es platónico, pero nada más. Alan se siente confundido entonces. Lucas le sonríe y le invita a comer, asegurándole que pronto encontrará el amor si es positivo. Alan no deja de escuchar con atención todo lo que el marica habla, riendo y dudando a veces, pero divirtiéndose y pasándosela bien. Lucas le promete que se disfrazará de Ammoa! para que salgan por una noche.

Brandon y Rigo se entretienen juntos. Rigo le aconseja a Brandon que asesine a Ammoa! para que con el dinero que Demian le de, los dos huyan lejos.

Pavlova le ha comprado ropa nueva a Anuar, quien se siente feliz al verse fashion y sexy. Pavlova entonces, al llegar a casa, comienza a besarlo. Anuar le corresponde y ambos fornican, Pavlova le confiesa su deseo de que sean novios y el sensual muchacho lo besa y le dice que entonces lo sean, pues ninguno tiene compromisos. Hacen el amor ardientemente.

Sandro pide a Tadeo que lo mantenga informado de absolutamente todos los movimientos de su hermana y que se encargue de investigar a Renato Dumont, pues quizás se le pueda adelantar a Silvio posesionándose de la herencia. Gracias a Nicandro, y con engañifas, Tadeo descubre que Otto ha aparecido. Entonces Sandro decide que antes de que Ammoa! se le adelante, él mismo se hará pasar por Otto.

En casa, Ammoa! no deja de pensar en lo que ha sido su vida. Adán le pide que busque a su padre y deje su vida artística un tiempo. Ammoa! cree que su padre lo despreció siempre, por lo que quizás no sea bueno verlo. Adán entonces le dice que Renato Dumont sabe cosas de su madre. Ammoa! se estremece.

JULIO 2010. Delia y Leonel se preparan y suben al auto de Eduardo, pues lo llevarán a conocer a su padre.

Lucas desea travestirse y lo hace en la boutique, quedando sensacional. Al cerrarla, es atacado por tres tipos cubiertos del rostro, quienes aseguran que es Ammoa! Lucas se aterroriza cuando escucha que las órdenes son matar al travesti. En ese momento pasan por ahí Eduardo, su madre y Leonel. Se estaciona y los dos hombres acuden a ayudar a Lucas, quien llorando suplica ayuda. Los maleantes huyen, uno de ellos es Brandon, quien asegura estar seguro de que ese travesti no era Ammoa! Lucas, por su parte, es llevado de inmediato a un hospital. Eduardo se encuentra demasiado preocupado por su amigo pero no se explica qué hacía travestido y cree que lo atacaron por eso. Leonel le pregunta si en verdad le importa tanto que alguien a quien estima o quiere se travista y Eduardo, enojado, asegura que no le molesta pero que no es lo correcto, pues si se es hombre, se debe vestir y actuar como tal. Delia entonces le pregunta sobre su relación con Ammoa! y Eduardo deja claro que su relación con la travesti es solo de trabajo pues la asesora en sus negocios y trabaja para su manager. Leonel y Delia solo se miran, preocupados.

Abigail ha llegado a Paraíso Encantado después de diez años de ausencia, convertido en un grandioso y exitoso veterinario. Silvio, su padre, se alegra de su regreso pues es precisamente un buen veterinario lo que necesita en su preciosa y lujosa hacienda. El hombre presenta a su hijo con Débora, la mujer con la que muy pronto se casará. Al estar a solas con su hermano, Abigail le pregunta a éste si todavía tiene los mismos gustos que ambos tenían cuando niños y espiaban a los peones bañándose. Emmerson asegura que eso ha quedado atrás. Abigail no dice absolutamente nada.

Ammoa! acude al hospital a ver a Lucas. Allí tiene un enfrentamiento con Eduardo, quien le dice que si no se travistieran entonces se evitarían demasiados problemas. Ammoa! le recuerda a Eduardo que Lucas lo ama por lo que es injusto que lo acuse cuando se encuentra en semejante situación. Eduardo jura que jamás se enamoraría de un travestido y que, por si nadie lo sabe, ya tiene novia y se casará con ella. Se marcha furioso y Ammoa! acude a su fiel y eterno amigo, Lucas, quien le pide que huya lejos pues intentaron matarlo confundiéndolo con él. Ammoa! se horroriza ante tal advertencia.

Sandro conoce a Abigail y de inmediato queda prendido a él, pues le ha gustado demasiado. Intuye que es gay y está dispuesto a averiguarlo.

A pesar de la hora, Eduardo insiste en querer ver a su padre. Leonel y Delia lo llevan a un tugurio de arrabales, de mala muerte, donde dan un show travesti. Allí presentan a Eduardo con Paulette, su padre, quien es transexual. Eduardo se horroriza y sale del lugar. Leonel sale detrás de él mientras que Delia saluda a Paulette, llorando amargamente, culpándola de su desgracia, de la de su hijo. Paulette le reprocha el nunca haberle dicho que tenía un hijo y Delia le reclama el haberse convertido en lo que ahora es, sin importarle lo que ella sentía por él. Paulette le confiesa estar enferma de SIDA y que morirá pronto. Delia le suplica que no busque a Eduardo, pues si éste odia a los travestís, seguramente desprecia a los transexuales. Eduardo, por su parte, llora afuera del lugar preguntándose porqué ese monstruo tenía que ser su padre. Leonel l exige que reaccione y lo escuche. Cuando el muchacho reacciona, Leonel le pide que comprenda y se ponga en el lugar de sus padres, de porqué Dalia siempre le negó el derecho a saber quién era su padre y el que su padre, Paulette, no supiera que tenía un hijo, por lo que nunca lo buscó. Eduardo asegura odiar a los homosexuales y entonces Leonel le pregunta si a caso él no es uno de ellos. Eduardo finge no saber de qué le habla el hombre y Leonel de dice que lo vio una vez entrar a un edificio con un hombre casado que, por cierto, es su amigo: Carlo, y que desde entonces lo siguió en repetidas ocasiones y le advierte que debe romper su compromiso con Mónica. Eduardo se molesta terriblemente porque siente que han invadido su intimidad. Jura que se casará con Mónica y que mandará a todos al diablo. Al marcharse en su auto,  llama al celular de Carlo, al que le exige que se vean pues está metido en aprietos. Carlo le pide que se calmen y sale de inmediato a encontrarse con su amante. Al verse los dos en el departamento que comparten, se besan apasionadamente. Eduardo le pide que le haga el amor. El potente hombre se lo hace y entonces el timbre suena. Eduardo cree que es Leonel y acude a abrir. Se lleva una enorme sorpresa al verse frente a frente con Mónica, quien le pregunta qué hace allí y desnudo. Cuando Carlo aparece desnudo llamando a Eduardo “mi amor”, Mónica, al igual que el señor, se sorprende: ¡Él es su padre! ¡Ella es su hija! ¡Y los dos han tenido que ver con Eduardo! Quien al darse cuenta de todo se estremece terriblemente. Mónica sale huyendo del lugar y Carlo se viste para salir detrás de ella. Le pide a Carlo que no lo vuelva a buscar en mucho tiempo pues lo ha metido en terribles problemas. Carlo se impresiona cuando Eduardo le dice que Mónica es su novia, la mujer de la que tanto le hablaba. Carlo sale furioso y le pide a Eduardo que nunca más lo vuelva a buscar pues lo suyo fue un error que deben terminar totalmente. Se marcha dejando a Eduardo solo, llorando por todo lo vivido. Carlo entonces habla en casa con Mónica, quien le pide que jamás le vuelva a dirigir la palabra. La esposa del hombre le exige que las deje y se marche para siempre, donde nunca más lo vuelvan a ver.

Ammoa! se siente desesperada pues no sabe quién pueda intentar asesinarlo. Al llegar a casa descubre que todo está hecho trizas por lo que sus enemigos seguramente estuvieron allí. Encuentra una nota que le advierte que desaparezca o de lo contrario lo asesinarán. Le recomiendan no confiar en absolutamente nadie. Adán no está por lo que piensa que nuevamente él puede estar involucrado. Hace una maleta y después un taxi al aeropuerto, donde es sorprendido por Adán, quien le pide que no haga escándalo y camine. Al estar lejos de todos, él le dice que ha visto salir a Brandon y dos maleantes de su departamento y que Brandon hizo una llamada a Demian, para decirle que la travesti no aparecía por ningún lugar. Ammoa! no entiende porqué Demian querría matarla. Adán le dice que la gente de Demian se encuentra en el aeropuerto, por lo que él mismo se ha contactado con Jasson, quien les prestará un helicóptero que ya mismo los espera en su helipuerto particular. Tanto Adán como Ammoa! abandonan el aeropuerto. Son descubiertos por Brandon y sus secuaces, por lo que se arma tremenda persecución de autos por las calles de Capitolia, todo para asesinar a la reina del electro pop, a quien disparan repetidas veces sin atinarle. El auto en el que el travesti y su amante escapan llega a su destino, bloqueándole la entrada a los otros autos. Ammoa! y Adán toman el helicóptero y huyen de inmediato. Brandon lamenta que Ammoa! ahora sepa que él ha intentado matarla pero confía en que el travesti desaparecerá por temor a que le hagan algo. Entonces avisa a Demian que el trabajo está hecho y que nunca más sabrán del travesti.

En el hospital, Lucas no deja de preguntarse porqué la vida es tan injusta con la mayoría de los homosexuales. Alan llega y estrecha su mano, por lo que el herido llora, asegurando que Eduardo jamás le dará un a oportunidad y quizás nadie nunca se la de. Alan aprieta su mano y le dice que él le dará una oportunidad, si también Lucas se la da a él. Lucas llora fuertemente y Alan le besa la frente.

Un día asoleado y exageradamente caluroso azota a Uomopolis por lo que Abigail y Emmerson acuden a la cascada de su hacienda a bañarse. Desde lejos los observa sandro, quien no deja de mirar con deseo a Abigail. Es interrumpido por Tadeo, quien le dice que todo está listo. Sandro acude a la mansión de Renato Dumont, ante el cuál se presenta como Otto. Le cuenta mentiras pero muy cercanas a lo vivido por Otto y Renato lo abraza fuertemente.  Sandro le asegura al hombre necesitar dinero pues se encuentra en graves aprietos. Renato pide a Nicandro que le de al muchacho cuanto desee y Nicandro trata de advertirle que es un impostor pero Renato, con la emoción, no da oportunidad alguna a su hombre de confianza.

Emmerson asegura a su abuela sentirse atraído a Sandro. Brianda le asegura a su nieto que ese hombre no es bueno y que si está en su hacienda seguramente no es para nada bueno. Son interrumpidos por Débora, quien asegura sentirse mal por la desconfianza de su suegra para con su hermano. Brianda ignora los comentarios de su nuera y se marcha, pidiendo a su nieto que la acompañe.

Silvio se presenta en la mansión de Renato, quien con emoción le dice que ha encontrado a su hijo. Silvio se asombra para mal por la noticia. En ese momento Nicandro aparece y avisa a Renato que su hijo ha llegado. Renato se sorprende, pues el que se aparece no es el mismo de antes: ¡Es Otto! ¡Sin caracterización de mujer! ¡Acompañado por Adán! Renato asegura que su hijo es otro y entonces Nicandro le dice que el otro era un impostor, y que los que se han presentado son Otto y Adán. Tanto Silvio como el enfermo se sorprenden ante lo que sus ojos ven. Silvio mal mira a Otto al darse cuenta de su notable homosexualidad, pues el muchacho es discretamente afeminado.

Sandro, emocionado, cuenta el dinero que ha recibido de Renato. Es interrumpido por Débora, quien asegura estar harta de su suegra. Sandro le cuenta lo que ha hecho y ella lo abofetea llamándolo estúpido, pues seguramente Silvio lo descubrirá y eso no les conviene, pues dejan al descubierto su codicia y ambición.

Tadeo trata de intimidar a Azucena, una sirvienta, quien le asegura que si insiste en seducirla, se verá obligada a contarle a Silvio, su patrón, lo que él trata de hacerle. Tadeo se ríe de ella y la deja escapar, asegurando que algún día la hará suya, pues le gusta demasiado.

Renato, feliz, recibe a Otto en casa. Otto solo pregunta sobre su madre y Renato le asegura que ella siempre le ocultó que estaba embarazada, hasta que lo buscó para pedirle ayuda. Otto asegura que su madre murió en la hacienda de los Lumán y Renato le asegura que no fue así. Mía, la madre de Otto, escapó como si nada de ese lugar, perseguida por una de sus primas, la cuál deseaba eliminarla.

Sandro se encuentra a solas en un jardín de la hacienda y es interrumpido por Emmerson, quien conversa con él. Tras cruzar palabras y sonrisas, Sandro le pide al muchacho que le diga la verdad sobre su aparición. Emmerson asegura sentirse atraído a él y lo besa. Sandro le corresponde.

Silvio lamenta que el hijo de su amigo haya aparecido pues no podrá apoderarse de la herencia, aunque sabe que puede hacerse cargo de Otto cuando su padre fallezca. Al darse cuenta de que Otto ya es mayor de edad, vuelve a lamentar su situación.

Azucena, que está enamorada de Emmerson, lo procura en cuanto puede. Emmerson le besa una mejilla y le da las gracias por ser siempre tan servicial con él.

Abigail se encuentra con Vitu, un viejo amigo al que no veía desde hacia mucho, cuando estudiaron juntos la universidad en un país extranjero. Vitu le pregunta por sus viejos amoríos y Abigail asegura que en la hacienda aún nadie sabe de su homosexualidad. Vitu espera que nadie se entere, aunque asegura que viviendo en Paraíso Encantado, es muy difícil callar la homosexualidad, pues la región está llena de hombres dispuestos a todo, ya que son muy calientes.

Otto y Adán caminan por la playa. Adán le pide que le de tiempo pues el debe regresar a Capitolia para averiguar quién está detrás de su asesinato. Otto teme por Adán, quien le suplica que hable con su padre, investigue más sobre su madre y se relaje. El muchacho lo promete. Los dos se despiden y Adán se marcha.

Eduardo se siente terriblemente mal. Llora ante su madre, a la que confiesa ser homosexual. Delia asegura saberlo desde siempre, pero haber callado esperanzada a que él se lo confesara. Ambos se abrazan. Dalia le recomienda a su hijo que aunque sea por una sola vez hable con su padre y sea un buen amigo para Lucas, quien en el fondo lo ama en silencio. Eduardo no puede creer que su madre sepa tanto  y que se de cuenta de las cosas más que él.

Abigail monta su caballo, con el torso desnudo debido al calor. Se topa accidentalmente con Otto, quien lo impresiona. Se siente atraído a ese muchacho al que acompaña hasta las puertas de su casa. Abigail entonces le dice que Renato es amigo de su padre, por lo que ellos pueden ser amigos. Se despiden y cuando Otto entra a casa, Nicandro, desesperado, le dice que su padre se ha puesto muy mal.

Silvio les dice a Débora y Sandro de la aparición del hijo de Renato. Cuando Silvio cuenta que antes del hijo de su amigo, un impostor se hizo pasar por él, los dos hermanos se intrigan y preguntan sobre el asunto pero el teléfono los interrumpe. Azucena lo lleva a su patrón, quien se alarma ya segura que Renato se ha puesto mal. Sale de inmediato dejando a Débora y Sandro intrigados, preguntándose a qué se habrá referido con lo del hijo y del impostor. 
Entra Brianda, quien les dice que Silvio se refería a que alguien se hizo pasar por el hijo de Renato (señalando a Sandro con la mirada), pero que para su mala suerte, el verdadero hijo apareció, aunque solo para ver morir a su padre. Los malvados hermanos se alarman ¡Quizás sea el verdadero Otto!

Pavlova no puede creer lo que le han hecho a Lucas, quien, herido, le dice que alguien desea asesinar a Ammoa! por lo que ésta ha huido lejos. Pavlova se pregunta quién podría querer hacerle daño al travesti y Lucas está seguro de que todo es obra de Brandon, quien por despecho es capaz de todo, pues su mina de oro se ha acabado.

Renato se está muriendo y suplica a Silvio que se haga cargo de Otto y lo ayude en todo. El hombre promete que el hijo de su amigo estará siempre a salvo. Renato pide perdón a su hijo por no haber estado con él y por buscarlo hasta mucho tiempo después. Muere irremediablemente.

Brandon recibe una fuerte suma de dinero por parte de Demian, quien le agradece haber eliminado a Ammoa! Brandon desea festejar y le pide a Rigo que lo acompañe. Ambos festejan en un bar y haciendo grandes compras, mientras que Demian le comunica a Eduardo que la gran estrella electro pop ha muerto, por lo que las regalías de todo lo que incumbe a Ammoa!, le corresponden a él, el propio Demian. Eduardo se impresiona con la noticia. Han pasado demasiadas cosas en su vida en muy poco tiempo, por lo que decide que buscará a su padre.

Renato es enterrado y solo Nicandro y Silvio acuden a acompañar a Otto. Silvio le pide al Otto que lo acompañe a su casa unos días, mientras se repone de la pérdida. Nicandro aconseja a Otto que haga lo que Silvio dice, por lo que Otto recoge su maleta de la mansión de su padre y llega a “Los potros”, donde Brianda lo recibe con los brazos abiertos. Abigail se sorprende de verlo allí, confesando a su padre que los dos se conocieron accidentalmente. También Emmerson se reúne con ellos. Silvio le pide a Otto que sea amigo de sus hijos, los cuales son buenos muchachos… ¡y muy machos! (¿Habrá querido insinuar algo?) Vitu, quien se encuentra de visita, se presenta y le ofrece a Otto su más sincera amistad. Brianda se pregunta en donde se encontrarán los otros inquilinos, los cuales, como serpientes, son silenciosos y escurridizos. Cuando Sandro y Débora aparecen, se horrorizan al ver a Otto en la hacienda. Silvio les dice que Otto se quedará una temporada con ellos.

Eduardo aparece ante Paulette, a quien le pide que hablen. Paulette asegura que nunca supo de su existencia y le cuenta que ella una vez fue hombre y que en ese entonces conoció a Delia en una compañía de teatro, siendo muy jóvenes y que tras enamorarse, tuvieron relaciones repetidamente aunque él siempre negó su atracción por los hombres, hasta que decidió convertirse en mujer y ella huyó de Capitolia, por lo que él le perdió la pista y también se fue. Eduardo ofrece su amistad a Paulette, su padre, y le pide tiempo para acostumbrarse a lo que es. El transexual le suplica que no lo haga pues de cualquier forma le queda poco tiempo y morirá de SIDA.

Pavlova se entretiene en un antro con Anuar, a quien le ha contado lo que intentaron hacerle a Ammoa! Anuar, por su parte, al ver a su pareja rodeado de famosos a los que ha maquillado, se desliza hasta el cuarto oscuro, donde se encuentra con Rigo, quien fornica con un desconocido. Anuar se les une y en ese momento Brandon los ve desde lo lejos.

Brianda muestra a Otto su habitación y le pide que confíe en ella. Al salir la mujer de la recamara, entra Sandro, quien intenta ahogar a su enemigo tomándolo por el cuello. Es sorprendido por Tadeo, quien le asegura que lo que está haciendo es una barbaridad. Lo detiene y lo saca de la habitación para entonces advertirle a Otto que ha llegado a un terreno en el que deberá cuidarse las espaldas.

Fátima ha llegado a Capitolia junto con Inés, por lo que ha sucedido a Lucas. Delia les ofrece su casa para que pasen allí unos días y las mujeres lo agradecen mucho. Lucas entonces es llevado a casa de Delia, donde recibe los cuidados de su madre. Eduardo decide hablar con él y le dice que Otto ha muerto. Lucas no dice nada de lo que sabe y entonces Eduardo le pide perdón por todo lo que le ha dicho antes y por desairarlo por ser tan obvio. Lucas asegura que eso ya no importa, pues ha comprendido que finalmente todo sucede por una razón y en verdad, siempre hay una razón, solo se trata de esperar. Eduardo asegura que en efecto así es y cuando intenta besar a Lucas, éste lo rechaza, asegurándole que ya encontró quien lo ame tal cual es. En ese momento entra Alan, quien abraza a Lucas y lo llena de besos. Fátima se siente feliz por su hijo.

AGOSTO 2010. Abigail interroga a Débora, pues desea saber de su pasado. Débora sospecha que el hombre desconfía de ella y se lo pregunta. Abigail confiesa ser desconfiado y sobre todo cuando una mujer surge de la nada y de la noche a la mañana se encuentra comprometida con un rico hacendado. Débora asegura que ella es así, directa, y, por ser directa, le asegura que no le importa en lo más mínimo lo que él piense sobre ella.

Azucena se acerca a Otto, a quien le cuenta todo lo que sabe de todos en la hacienda defendiendo siempre a Doña Brianda. También confiesa estar enamorada de Emmerson, aunque él la rechace por ser una sirvienta.

Sandro se encuentra furioso. Emmerson aparece en su habitación y le pregunta qué es lo que le sucede. Sandro no dice nada, al contrario, besa a su nuevo amante apasionadamente, llamándolo Abigail. Emmerson enfurece y se marcha. Sandro, al estar a solas, solo ríe burlona y cínicamente por lo sucedido.

Abigail se ducha sin sospechar que alguien ha entrado a su habitación. Ese alguien lo sorprende en la ducha, besándolo ¡Es Sandro! Quien decide hacerle una felación a Abigail, quien goza con fulgor del momento, hasta venirse dentro de la deliciosa boca del hambriento sandro, quien le confiesa amarlo desde el primer momento en que lo vio. Ambos se besan.

Otto se siente confundido nuevamente. Se pregunta qué será de Adán, qué les deparará el destino a todos. Teme por su vida pues sabe que Débora y Sandro tratarán de eliminarlo para que no los descubra como asesinos ante los demás. Pide nuevamente al recuerdo de su madre que lo ilumine, pues necesita de ayuda para poder enfrentar a sus enemigos.

TIEMPO DESPUÉS: Otto camina por los jardines de la hacienda. Se topa con Débora, quien repregunta cuándo se marchara, pues hace muchos meses que su padre murió por lo que ya debe estar repuesto. Otto asegura que muy pronto lo hará. Débora pregunta por Adán y Otto afirma no saber nada de él.

En la alberca de la hacienda. Emmerson nota que Sandro no deja de insinuársele a Abigail. Se siente furioso y le advierte a Sandro que, si intenta jugar con los dos hermanos, lo lamentará. Sandro le asegura que él es libre de jugar a lo que quiera… con cuantos quiera. Se marcha a su habitación y Emmerson lo alcanza para intentar besarlo por la fuerza. Sandro lo golpea y después lo besa salvajemente.

Azucena limpia una de las habitaciones y es sorprendida por Tadeo, quien le asegura que esta vez no se le escapará. Intenta besarla y son sorprendidos por Brianda, quien le exige al hombre que se marche. La mujer confiesa a  su empleada desear con todas sus fuerzas que tanto Débora como toda su gente desaparecieran de “Los potros” y de Paraíso Encantado. Azucena confiesa que ella solo desea casarse con Emmerson. Brianda la abraza y le dice que tristemente eso nunca sucederá, y no es porque ella sea una sirvienta, no, si no por fuerzas naturales y poderosas que son difíciles de comprender.

Paulette ha muerto y tanto Eduardo como Delia acuden a su entierro. Después de ello, Leonardo le pide a Delia que, aunque no sea el momento para hacerlo, acepte casarse con él. Delia lo abraza y le pregunta porqué tardó tanto en pedírselo.

Sandro se encuentra a escondidas con Abigail, quien es su pareja ahora. Se besan y cabalgan juntos por las tierras, hasta llegar a la playa, en donde se entregan su amor. Sandro le dice a Abigail que talvez, aunque sea en secreto para que Silvio no se entere, deberían casarse. Ambos se vuelven a besar y son vistos a lo lejos por Tadeo, quien de inmediato acude a informárselo a Emmerson.

Brianda le asegura a Silvio que desde que Abigail hizo mucha amistad con sus hijos, ella no está tranquila. El hombre considera que su cuñado es buena persona y que sus potrillos necesitan de un hombre mayor que les enseñe cosas de hombres mayores, cosa que un padre quizás no podría. Brianda pregunta a su ex yerno si no se ha preguntado porqué ninguno de sus hijos se ha casado y el hombre explota, preguntando qué es lo que la mujer trata de insinuar. Brianda asegura que nada y en ese momento aparece Débora, quien, al notar a su marido de mal humor, le aconseja que le de a Brianda una casa aparte, para que no los perturbe con sus ideas estúpidas. Brianda solo finge no haber escuchado nada.

Otto visita la casa que era de su padre, donde Nicandro lo recibe. Decide revisarlo y esculcarlo todo. Nicandro entrega al hombrecito unas imágenes de sus padres, juntos, y un diario que perteneció a su madre. Al leerlo, Otto descubre que su madre lo abandonó en la hacienda de Antonio Lumán al ser amenazada por su prima, Débora ¡Horror! ¡Débora y Sandro son tíos de Otto! ¡Y Débora acorraló a la madre de éste para arrebatarle al marido, cuando llegó a vivir a la hacienda! Y obviamente enredó a Antonio, al que llenó la cabeza en contra de Mía, a quién intentó matar y la cuál huyó abandonando a su hijo al verse sin nada. Fue entonces que Antonio, al creerse abandonado, la dio por muerta y eso le inculcó a su hijo, aunque todo cuanto poseía en realidad era de ella. Otto se enfurece pues Débora y Sandro solo han sido unas víboras capaces de todo por ambición, por lo que decide que tomará venganza.

Emmerson le reclama a Sandro el enredarse con Abigail. Sandro pone al muchacho en su lugar y le asegura que solo lo utilizó para divertirse, pues a quien ama es a Abigail, el cuál sí es un verdadero hombre en todos los aspectos. Emmerson lo golpea y él le responde con unas palabras fulminantes: Termina su relación con él para casarse en secreto con Abigail. Emmerson, dentro de sí, asegura que Sandro se las pagará.

Pavlova y Lucas se reúnen con sus gemelos, para comer. Los dos amigos hablan de cómo van sus carreras y en secreto se preguntan por Ammoa! de quien no saben desde hace mucho tiempo, mientras que los gemelos hablan de lo mismo. Anuar no entiende porqué Pavlova y Lucas no desean que nadie sepa que Ammoa! está viva y Alan asegura que es por la seguridad de la cantante.

En su oficina, Demian goza de las regalías que recibe por todos los productos vendidos con el nombre de Ammoa! Eduardo aparece y le exige que deje de lucrar con el nombre del travesti pero Demian posee los derechos desde que la cantante murió. Los escucha Brandon, quien sabe que en realidad Ammoa! está viva en alguna parte.

Diana habla con Silvio acerca de sus hijos. Le insinúa que quizás sean homosexuales como muchos chicos en Paraíso Encantado. Silvio enfurece y asegura que sus hijos son tan machos como él. Diana le aconseja que se calme y piense bien las cosas pues ella sospecha que los muchachos sean homosexuales. Silvio la abofetea y le exige que no vuelva a repetir lo que acaba de decir.

Tempranamente Otto informa a Silvio que es momento de que abandone la hacienda. Se marcha a empacar sus cosas y Silvio agradece que ya se marche, pues detesta a los homosexuales. Brianda le aconseja que no rechace lo que quizás tiene en casa. Silvio se molesta y le pide que se marche ella también. Brianda le recuerda que si sigue en la hacienda es porque siempre fue su propiedad, no de él, quien en todo caso es el arrimado y vive allí con todo y su nueva esposa por caridad. Silvio sale furioso del lugar y se encuentra con Abigail y Emmerson en las caballerizas. Les pregunta si es verdad que son maricones y los dos hermanos se impactan ante la pregunta de su padre. Emmerson, que parece más temerario, decide aceptarlo y a cambio recibe una bofetada de su padre, quien con un fuete comienza a golpearlo. Es entonces que Abigail defiende a su hermano y también acepta su homosexualidad y le dice a su padre que pronto se casará con Sandro. Silvio les exige a los dos que se larguen de “Los potros” y abandona las caballerizas para buscar a Sandro a quien encuentra y golpea vilmente azotándolo con su fuete, culpándolo de haber pervertido a sus hijos. Diana trata de detenerlo y  Silvio también la culpa a ella ¡por lo que le exige que se largue de su casa! ¡Con todo y el retorcido de su hermano! Abigail y Emmerson aparecen y le dicen a su padre que nadie se irá de la hacienda pero él insiste. Es entonces que Aparece Otto acompañando a Brianda, quien le recuerda a Silvio que la hacienda es de ella hasta que muera y la hereden sus nietos, por lo que los únicos que deben marcharse con él, su esposa y sus secuaces. Silvio sale furioso de la hacienda. Es entonces que Brianda les pide a Diana y Sandro que se marchen ellos también. Abigail interfiere y le suplica a su abuela que no sea tan injusta pero Brianda ha dicho su última palabra. Diana, descarada, asegura a la mujer que no se marchará, ni aunque intenten sacarla a rastras. Se marcha a su habitación, donde se encierra y rompe todo cuanto está a su alcance, maldiciendo a la ex suegra de su marido. Por su parte, Sandro decide retirarse a la cascada, donde Abigail lo alcanza para decirle que se casarán lo más pronto posible, así nadie se atreverá a correrlo.

Emmerson está muy enojado pues por defender su homosexualidad ha causado que Abigail se enganche más a Sandro. Otto le asegura que se ha librado de un ser despreciable como sandro, quien solamente es un ambicioso. Emmerson se marcha a su habitación y entonces Brianda le pide a Otto que le diga la verdad, pues desde su llegada a la hacienda siempre ha tenido un comportamiento hostil hacia Diana y su hermano. Otto decide contarle a la mujer lo que sabe acerca de esos dos y brianda se impacta terriblemente, pues ¡ha tenido durante mucho tiempo a dos asesinos viviendo bajo su techo! ¡El hogar de sus nietos! Otto toma sus cosas y se marcha a la mansión que fue de su padre.

Eduardo piensa en lo que hará de su vida. Es homosexual y debe afrontarlo. Lamenta que se haya dado cuenta del amor sincero de Lucas demasiado tarde. Lamenta también la muerte de Ammoa! Delia le asegura que aún puede luchar por el amor de Lucas y que siempre ha dudado de la muerte de Ammoa! pues nunca encontraron su cadáver, nunca la buscaron, y todos olvidaron lo sucedido demasiado rápido. Eduardo piensa en el ataque a Lucas y recuerda que se parecía mucho a Ammoa! por lo que sale de casa y lo busca para exigirle que le diga donde se encuentra su amigo, ya que no se traga el cuento de que esté muerto. Lucas asegura que él tampoco lo sabe.

Otto habla con Nicandro, al que dice que Abigail es demasiado guapo, por lo que es una lástima que se haya liado con alguien tan despreciable como Sandro.

Silvio recorre las calles de Paraíso Encantado en su camioneta hasta llegar a la zona homosexual. Al ver a tantos hombres de la mano y besándose, da un inmenso trago a su botella de licor y llora desesperadamente, preguntándose porqué. Regresa a casa y encuentra a Brianda, ante la cual se arrodilla y llora, aferrándose a ella como si fuera su madre. Brianda lo acaricia, lo levanta, lo acompaña a una habitación y lo acuesta, lo tapa, le da un beso en la frente y se marcha, dejándolo solo. Al salir del lugar ella también llora.

Diana le aconseja a Sandro que apresure su boda pues de lo contrario lo perderá absolutamente todo. Sandro sabe que no es tan astuto como su hermana, quien le hace ver que si se casa con Abigail, podrían matar a Brianda y entonces él también poseería una cuarta parte de la hacienda.

Azucena lleva comida a Emmerson, quien le exige que se largue. Ella trata de abrazarlo y el le exige que entienda que es homosexual y jamás tendrá ojos para ella. La muchacha confiesa estar al tanto de todo lo sucedido y la razón por lo que sucedió, sin embargo lo sigue queriendo pues ambos crecieron juntos desde niños y si bien no puede verla como mujer, bien puede verla como una amiga. Emmerson se aferra a la muchacha y llora desgarradoramente. Son interrumpidos por Sandro, quien le ordena a la sirvienta que se largue. Entonces toma de la camisa a Emmerson, al que llama estúpido, pues por su culpa ha ocurrido todo. Emmerson le confiesa su amor a sandro, quien solo se ríe de él repitiendo una y otra vez que jamás se comprometería con un imbécil. Emmerson le pide de rodillas y llorando que no se case con Abigail. Sandro lo empuja llamándolo patético y se marcha.

Al paso de los días Otto se encuentra con Abigail en la playa. Ambos hablan de sus ideales y de lo que esperan en la vida. Otto confiesa que antes de llegar a Paraíso Encantado fue cantante. Abigail se sorprende cuando Otto le confiesa que él es la famosísima superestrella Ammoa!, a quien todos creen muerta. Otto le cuenta todo lo que sucedió y le pide que mantenga todo en secreto. Lo promete y entonces lo invita a bailar, eso si, antes a cabalgar en la hacienda. Otto acepta.

Brandon se ha terminado el dinero que Demian le pagó por lo que busca a Rigo, a quien le pide ayuda. Rigo le asegura que no desea verlo más pues tiene un nuevo amante ¡Es Anuar!, por lo que lo manda a pelar papas. Brandon le asegura que si no lo ayuda, lo perjudicará y entonces Rigo le asegura que si trata de hacerle algo, lo denunciará como el asesino de Ammoa! La reina del electro pop. Brandon es despachado pero aun así jura que Rigo se las pagará.

Pavlova llora amargamente pues Anuar se comporta muy agresivo con él. Lucas le aconseja que termine su relación, pero el maquillista está muy enamorado. Alan entonces le confiesa que Anuar anda en malos pasos y que, a demás, es amante de Rigo, el novio de Demian. Pavlova, que se caracteriza por ser temperamental, se sofoca exageradamente y jura que le dará un escarmiento a Anuar.

Diana se queja con Silvio, a quien le dice que Abigail se comporta demasiado distante con Sandro desde hace unos días. Silvio asegura que a él no le interesa informarse de mariconerías.

Sandro busca a Abigail pero no lo encuentra. Brianda le dice que su nieto ha salido con Otto.

Otto y Abigail cabalgan juntos, se divierten demasiado. Después nadan en la cascada de la hacienda para entonces dar un paseo por Paraíso Encantado, hasta que llegan a las puertas de una discoteca Gay. Otto mira con nerviosismo el lugar y Abigail le pide que no niegue que es homosexual y entren al lugar. Ahí beben y bailan y repentinamente se dan un beso. Otto sale de inmediato del lugar, nervioso, y Abigail lo sigue. Lo detiene y le asegura que él es homosexual, y que él, Otto, le gusta demasiado. Se acerca a él y lo vuelve a besar, entonces Otto le corresponde. En ese momento aparece Sandro, quien aplaude sarcásticamente y los felicita por no desaprovechar el tiempo. Abigail trata de explicarle a su prometido lo que ha sucedido pero Sandro sencillamente se abalanza contra Otto, a quien jura que matará. Abigail los separa y le exige a Sandro que se marche a casa. Sandro le pregunta a su amado si sabe que Otto se traviste y Abigail confiesa saberlo. Es cuando Otto, atrevido, pregunta a Abigail si entonces también sabe que Sandro es su tío y que hace muchos años, cuando era un adolescente, intentó asesinarlo. Sandro se estremece ante la confesión de Otto mientras que Abigail se sorprende al saber que son familiares. Sandro nuevamente se abalanza contra Otto quien le jura que si intenta hacerle algo, toda la verdad se sabrá. Sandro se marcha furioso y Abigail, confundido, le pide a Otto que le explique que sucede. Otto sencillamente también se marcha a casa, seguro de que ahora se debe cuidar las espaldas más que antes, pues ha atacado a las fieras.

Sandro le cuenta a Débora que Otto le ha contado a Abigail que son familiares. Débora se alarma pues si la verdad se descubre todo se les derrumbará. Maldice a su sobrino y le pide a Sandro que se encargue de eliminarlo, por el bien de los dos.

Otto recuerda el beso de Abigail y cree que se ha enamorado, mientras que Adán sufre por ello, ya que él está enamorado de Otto. Lo mismo le sucede a Abigail, pero a él también le intriga haberse enterado del parentesco de Otto y Sandro. Tempranamente se lo comenta a Brianda, quien confiesa ya saberlo pues Otto se sinceró con ella. Le pide a su nieto que confíe en Otto y no haga preguntas pues tanto Débora como sandro son gente peligrosa.

El timbre de la mansión Dumont suena y Nicandro acude a abrir. Otto se lleva una sorpresa al ver entrar a Adán, quien lo abraza fuertemente, pues durante muchos meses no supo de él. Adán intenta darle un beso en la boca a Otto pero éste lo esquiva, sorprendiendo al apetitoso hombre, quien pide a Isaura que pase. Otto llora al abrazar a su antigua nana, a la que no vio durante mucho tiempo.

Emmerson cabalga y llega a la playa, donde contempla quitarse la vida. Vitu lo sorprende y lo evita asegurándole que no logrará nada escapando a su realidad. Emmerson se siente derrotado pero aún así decide que en lugar de deprimirse debe luchar por el amor de Sandro en vez de resignarse a perderlo.

Débora a segura a Sandro ser un estúpido por no conseguir lo que desea. Sandro le exige que deje de meterse en su vida. Sandro se revela contra su hermana nuevamente y la insulta, por lo que lo cachetea.

SEPTIEMBRE 2010. Eduardo no sabe por donde comenzar a buscar a Ammoa! y no quiere pedir ayuda a demian pues seguro está que éste está detrás de todo lo sucedido.

Adán se entera de lo sucedido en Paraíso Encantado durante su ausencia y le propone a Otto que se marchen a otro país. Otto promete que lo considerará. Adán le pregunta si ha conocido a alguien durante su ausencia y el muchacho decide callar y le pregunta qué investigó. Adán le dice que todos lo creen muerto y que su boutique aun sigue siendo trabajada por Lucas y Pavlova, aunque el que ha sacado provecho de todo ha sido Demian, quien ha tenido vínculos con Brandon, quien trabajó un tiempo para él. Al armar cabos, deducen que debido al interés de Ammoa! por retirarse un tiempo de los escenarios, Demian decidió eliminarla para sacar más provecho teniéndola muerta. Otra cosa: Adán penetró en “La encantada” a escondidas y logró encontrar una copia del testamento de Antonio, quien supo esconderlo perfectamente para que ni Sandro ni Débora lo encontraran. Otto se siente feliz al tener el documento en sus manos y cree que ya podrá recuperar lo que le perteneció a su madre.

Vitu habla con Abigail, a quien asegura que Sandro no es una buena persona. Abigail lamenta tener que confesar que él sospecha lo mismo y que se ha enterado de cosas demasiado macabras, por lo que no se casará con él. Vitu le dice a su amigo que sandro ha influido mucho en la depresión de Emmerson. Abigail se sorprende al escuchar eso y decide distraerse por lo que llama por teléfono a Otto, a quien invita a cenar. Otto acepta despertando celos en Adán.

Brandon manda fotografías a Demian, donde Rigo aparece besándose apasionadamente y fornicando con Anuar. Demian estalla y de inmediato acude a un motel de carretera donde sorprende a su amado Rigo fornicando con su amante. A los dos, Demian les da un plomazo, arrancándoles la vida. Desde lejos Brandon fotografía las escenas. Demian se marcha creyendo que nadie lo ha visto.

Otto y Abigail cenan y Abigail no deja de decirle lo fascinante que le resulta su compañía. Otto le pregunta qué haría si él decidiera regresar a la escena musical. Abigail le confiesa que no le importaría, pues finalmente fuera del escenario siempre será Otto, y no Ammoa! Nuevamente los dos se besan.

Emmerson se encuentra con Sandro, al que le asegura que si se casa con Abigail les dirá a todos lo que existió entre ellos, aún cuando ya estaba comprometido con su hermano.

Adán espera a que Otto regrese y cree que lo mejor es que ambos se marchen al extranjero un tiempo. Nicandro aparece y le dice al hombre que él ya no desea trabajar y que Otto no necesita de sus servicios, pues Isaura le es más útil en la cocina y él, Adán, en la administración, por lo que durante la mañana se marchará.

Sandro nuevamente tiene sexo con Tadeo, al que promete que le dará lo que le pida a cambio de que mate a Emmerson, pues si éste muere, nadie sabrá que sostuvo un romance con él, por lo que Tadeo corta los frenos del auto del muchacho, sin que nadie se de cuenta.

Alan sufre por la muerte de su hermano y culpa a Yago de lo sucedido por lo que yago es arrestado y, aunque no se le puede comprobar el crimen, si se le demuestran otros delitos por lo que es recluido en un penal de máxima seguridad. Lucas no se separa de su amado ni un solo momento.

Tempranamente Nicandro se marcha de la mansión Dumont, de la cuál se lleva muy buenos recuerdos. Isaura es quien se encarga de despedirlo.

Brianda visita a Otto, a quien le dice que Abigail está fascinado con él. Le suplica que impida su boda con Sandro, el cuál no es bueno. Le confiesa que Abigail ya sabe la verdad pero es algo necio. Otto confía en que Abigail reaccionará y no se casará con Sandro. También le cuenta a la mujer que ha decidido seguir el consejo de Adán, de irse un tiempo al extranjero para que todos crean que ha huido y así pueda recuperar lo suyo sorpresivamente, aunque eso implique alejarse de Abigail, de quien se ha enamorado.

Silvio habla con Abigail acerca de una enfermedad que ha atacado a las reces de la hacienda. Abigail asegura que él se encargará. También le pide a su padre que no sea distante ni frío con él y Emmerson, pues lo necesitan. Silvio abraza a su hijo y le da un beso en la mejilla, asegurándole que sea lo que sea, es su hijo, y aunque tenga otras preferencias, no deja de ser un macho, como su padre. Los dos hombres se abrazan, haciendo las paces.

Débora se arregla y es interrumpida por Sandro, quien está feliz, seguro de que pronto estarán de fiesta en la hacienda. Confiesa su plan de asesinar a Emmerson y Débora lo felicita pues así, al casarse con Abigail, al deshacerse de Brianda la hacienda prácticamente también será suya.

Eduardo visita a Lucas, a quien le pide que hablen. Lo invita a salir y Lucas se niega asegurándole que ya es demasiado tarde para intentar conquistarlo, pues ya no lo ama y solo lo ve como un viejo amigo del que se distanció. Eduardo entonces se emborracha en un bar y se va con el primer hombre que se le cruza.

Durante la cena en “Los potros” Diana no hace más que hablar pestes de Otto. Abigail le suplica que no se exprese así de él, pues está en deuda con el chico. Silvio no entiende de qué hablan. Brianda cambia la conversación, asegurándole a Abigail que, a propósito de Otto, éste se encuentra en el aeropuerto esperando abordar un vuelo que lo lleve lejos de Paraíso Encantado. La noticia alegra a Débora pero no a Abigail, quien sale de inmediato del comedor para ir en busca de Otto. Al salir de casa, Abigail descubre a Emmerson tratando de besar a Sandro, quien finge hacerse el sorprendido. Emmerson le confiesa la verdad a su hermano sobre sus romances con su prometido. Abigail se sorprende al enterarse de la verdad. Ambos hermanos pelean y entonces Emmerson sale furioso de la hacienda, en su automóvil. Al no funcionar los frenos, sufre un fatal accidente que lo envía al hospital en estado crítico. Abigail culpa a Sandro por lo sucedido y éste se limpia las manos asegurando que Emmerson se buscó lo que le sucedió por impulsivo.

En el avión, Otto recuerda los besos de Abigail. Adán solamente lo observa y sufre por dentro pues lo ama y teme a que Otto lo haya dejado de amar hace tiempo.

Débora habla con Sandro de la partida de Otto. Cree que el muchacho pudo ir a La Encantada, pero, finalmente, nada puede quitarles pues ellos poseen el testamento de Antonio Lumán.

Silvio se entera de que Emmerson no podrá volver a caminar y que debe seguir un tratamiento que quizás le de una esperanza, aunque a decir verdad, las esperanzas son nulas. La noticia también entristece a Abigail y Brianda, mientras que alegra a Débora y Sandro, quien lamenta que Emmerson aún se encuentre con vida. Débora le dice a Sandro que Otto se ha marchado de Paraíso Encantado y que lo ha hecho con Adán. Escuchar eso remueve heridas en el corazón del perverso homosexual.

UN AÑO DESPUES: En el extranjero, Otto comienza a triunfar cantando y travistiéndose en una famosa discoteca, donde comienza a hacerse de sus fans, ahora bajo el nombre de Ananda. Sin embargo no es feliz y desea regresar a su país, pues finalmente Adán se ha encargado de solucionar la absolución del falso testamento de Débora y ha recuperado lo que le pertenece. Adán acepta y le promete que regresarán a Paraíso Encantado.

Abigail no deja de pensar en Otto y ruega al destino volverlo a ver para decirle que lo ama y que lo ha estado esperando durante todo el año.

Sandro se siente muy feliz de que Emmerson no pueda caminar y constantemente se lo dice para atormentarlo, pues por su culpa no pudo casarse con Abigail. Emmerson asegura que se vengará de Sandro tarde o temprano. Son interrumpidos por Valentín, el enfermero que se hará cargo de las terapias de Emmerson, quien al verlo, de inmediato se siente atraído a él.

Pavlova se encuentra con Eduardo, quien luce descuidado. Lo invita a tomar un café y se da cuenta de que el hombre realmente necesita de un amigo por lo que lo invita a salir. Eduardo se niega y al despedirse, Pavlova le cuenta sobre un viaje que planea hacer con Lucas y Alan a Paraíso Escondido, que es como una disneylandia del amor, un universo gay. Eduardo se niega y entonces Pavlova e aconseja que se de una oportunidad, pues ahogándose en su pena no logrará absolutamente nada.

Débora escucha a Sandro hablando con Tadeo sobre ella. Tadeo le asegura a Sandro que Débora siempre intentará sobajarlo y que, cuando consiga una tajada de quien sea, ella siempre se lo arrebatará y que en caso de que sean descubiertos ella lo culpará a él. Sandro reacciona y acepta que su amante y aliado está en lo cierto por lo que los dos deciden que Débora debe morir.

Demian recibe un sobre con una carta que le exige que entregue muchos millones de euros a cambio del silencio. A continuación mira unas fotografías que prueban que él asesinó a Anuar y Rigo.

Abigail camina por la playa y se lleva una enorme sorpresa al encontrarse frente a frente con Otto. Los dos corren el uno hacia el otro para entonces abrazarse. Desde lo lejos, Adán los vigila.

Sandro se pone de acuerdo con Tadeo, a quien le dice que tienen que volver a intentar eliminar a Emmerson. Son espiados por Azucena, quien de inmediato acude a Brianda para contarle lo que acaba de escuchar. Brianda acude al perverso hombre al que le asegura que si intenta hacer algo en contra de su nieto, lo lamentará.

Débora le pide a Silvio que haga algo para alejar a Sandro, quien insiste en quererse casar con Abigail y solo volverá a causar problemas. Silvio no entiende la repentina actitud de su mujer, quien le insiste que Sandro está perdiendo la cabeza.

Abigail cena con Otto y se toman algunas bebidas alcohólicas. Los dos se besan nuevamente. Lo deja en la mansión Dumont y se marcha a la hacienda. Al entrar a su habitación y despojarse de sus ropas, dejando al descubierto su musculoso y ardiente cuerpo, es sorprendido por Sandro, quien trata de engatusarlo con sus encantos y sus perfectas y candentes maneras de amar. Abigail lo rechaza y le suplica que deje de ser tan arrastrado y se busque a alguien de su edad. Le confiesa estar enamorado perdidamente de Otto, cosa que destroza el orgullo y el corazón del malvado hombre.

Tadeo sorprende a Azucena y ésta vez logra violarla, marcándola para siempre.

Demian se siente acorralado pues alguien sabe que él asesinó a Anuar y Rigo.

Eduardo visita a Lucas y le pide que hablen. Le pide perdón por lo que sucedió en el pasado y le suplica que, si no pueden ser más que amigos, entonces sean eso, amigos, pero amigos como solían ser antes. Lucas abraza a Eduardo y le pide que los acompañe a la playa. Eduardo acepta.

Emmerson encuentra un recado debajo de su almohada. El recado le confiesa que Sandro estuvo detrás de su accidente y que mandó  cortar los frenos de su automóvil. Es interrumpido por Valentín, quien comienza con su terapia. Emmerson se muestra disgustado y Valentín le suplica que haga esfuerzos pues de él depende volver a caminar. Emmerson piensa en su venganza y eso lo motiva a seguir esforzándose.

Abigail le cuenta a su abuela que Otto ha regresado y ésta, con júbilo, lo anuncia a toda la familia. La noticia les cae bomba a Débora y Sandro, quien asegura que no permitirá que Otto le vuelva a arrebatar a su hombre.

Adán trata de besar a Otto, quien le asegura que ya no lo ama como alguna vez lo hizo. Adán le suplica que le de una oportunidad pero Otto se niega. Le dice que ha decidido travestirse y hacer su show como Ananda en los antros de Paraíso Encantado. Adán lo apoya pero se marcha molesto a su cama. Llora, entristecido, pues realmente está enamorado de Otto, quien sale a cenar nuevamente con Abigail, quien le pide matrimonio. Otto acepta. Los dos se besan fuertemente.

Silvio se entretiene en los brazos de Miranda, su amante, a quien le asegura estar harto de la frialdad de Débora, la cuál ya lo aburre. Miranda le promete al hombre que ella jamás lo aburrirá.

Emmerson y Brianda se alegran por la boda entre Abigail y Otto. Brianda está segura de que su nieto será muy feliz al lado del hombre al que ama, el cuál también es muy buena persona.

OCTUBRE 2010. Adán le confiesa a Isaura estar pagando muy caros sus errores del pasado. Isaura le aconseja que trate de no pensar en Otto y que, si en verdad lo ama, lo apoye en lo que decida, pues solo así le demostrará que lo ama realmente. Alguien llama a la puerta. Adán cree que es Otto y acude a abrir. Es Sandro, quien lo llama “amor mío” y le confiesa haber esperado fuertemente el momento de volverlo a tener frente a él. Lo besa apasionadamente y entonces si, llega Otto, quien los descubre. Adán trata de explicar lo que sucedió y Otto le pide que no le explique nada pues él puede hacer lo que le plazca. A Sandro le asegura que le regala a Adán, pero no lo quiere ver en su casa. Sandro entonces le dice a Otto que Adán no puede olvidar sus ardientes caricias después de tantos años. Otto le regresa el comentario: No le importa lo que Sandro y Adán hagan, pues él, Otto, se ha comprometido con Abigail. Sandro se impacta y decide marcharse. Otto lo detiene y le da otra noticia: Ha recuperado el testamento de su Antonio Lumán y ha reclamado lo que le pertenece, por lo que “La encantada” y lo demás que le perteneciera a su madre, ahora es suyo, por lo que tanto él, Sandro, como Débora, se encuentran en la calle y en caso de intentar hacerle algo, los denunciará. Sandro se marcha de la mansión Dumont sintiéndose destruido y lleno de rabia llora pues Otto le ha ganado todas las batallas, aunque asegura que no le ha ganado la guerra.

Adán pregunta a Otto si en verdad se casará con Abigail y Otto le dice que sí. Adán entonces lo felicita y nuevamente le jura que lo ama, y que en nombre de ese amor siempre lo protegerá. Los dos se abrazan e Isaura llora al contemplarlos.

Débora descubre a Silvio besándose con Miranda. Le arma un escándalo y Silvio le exige que se tranquilice. La abofetea para que lo haga y entonces le confiesa que ya no la ama, que lo ha aburrido y que desea divorciarse. Débora le jura que jamás le dará el divorcio.

Eduardo. Lucas, Alan y Pavlova llegan a Paraíso Encantado y se asombran por la magnitud de la belleza del lugar. De inmediato recorren la zona gay y se divierten. Preguntan cual es el mejor antro gay del lugar y deciden comprar sus entradas para el más exclusivo, mientras que durante el resto del día se entretienen en la playa.

Adán le comunica a Otto que le ha conseguido una presentación a Ananda para esa misma noche, por lo que debe alistarse. Otto se lo comunica a Abigail, quien le promete que acudirá a verle.

Débora llora ante Sandro, al que le cuenta la infidelidad de Silvio. El malvado hermano le dice a la mujer que lo han perdido todo pues Otto recuperó “La Encantada” y todo cuanto su prima Mía poseía. Débora maldice a su sobrino y entonces le exige a Sandro que haga algo para no quedar en la ruina. Sandro se niega y entonces Débora le jura que si no hace nada, lo hará pagar y ella misma lo denunciará por lo que le hizo a Emmerson. Sandro le asegura no tener miedo de lo que pueda decir.

Brandon trabaja como Streapper en un antro de mala reputación. Al lugar acude Demian, quien lo ha receptado. Le suplica que lo ayude a investigar quién lo está extorsionando. Brandon le asegura que eso le costará mucho dinero y Demian está dispuesto a pagárselo. Al ver la cantidad de dinero, Brandon le asegura que por ese precio, da servicios extras. Lo mete a su privado, donde lo mama y lo fornica.

Sandro habla con Silvio, a quien le advierte que tenga cuidado de Débora y a continuación le cuenta todo el pasado de la mujer. Silvio se sorprende al saber que Otto es sobrino de su mujer. Agradece a Sandro por la información y le da dinero para que no diga nada de lo que ha dicho a nadie más.

Ananda debuta en el mejor antro del puerto y se horroriza al ver entre la audiencia a sus amigos, quienes la reconocen de inmediato. Pide a Adán que la saque del lugar de inmediato y le dice lo que sucede. Adán le asegura que es tiempo de que enfrente su realidad para poder combatir contra el pasado.  Ananda sube al escenario y presenta a su prometido: Abigail, a quien sube al escenario sorprendiendo a todos. También confiesa no llamarse Ananda, si no Ammoa! ¡Y no estar muerta! Eduardo se impacta al saberlo mientras que Lucas y Pavlova se emocionan por haber encontrado a su amigo, quien canta y mas tarde se acerca a ellos para llorar juntos por el reencuentro. Obviamente los invita a su boda.

El día de la boda entre Otto y Abigail llega y muchos medios de comunicación se congregan pues se les ha avisado que una súper exclusiva acontecerá.

Débora se prepara para asistir a la boda. Silvio le pide que no vaya pues a él lo acompañará Miranda. Débora abofetea a su marido y lo llama cínico y traidor. ¿Cínico? ¿Traidor? –pregunta él, para entonces echarle en cara todo lo que sabe sobre ella y le exige que se marche de su casa antes que él regrese o de lo contrario la echará el mismo y la denunciará por todos los crímenes que ha cometido. Débora, al saberse descubierta, se siente perdida. Acude a Sandro, a quien abofetea y llama traidor por haberla recubierto ante Silvio. Emmerson se burla de su hermana quien debe largarse de la hacienda mientras que él se quedará a impedir la felicidad de Otto y Abigail, mientras que ella se quedará sola, pobre y sin nadie. Débora maldice a su hermano y le jura que se vengará. Llora amargamente. Toma sus cosas y abandona la hacienda. Brianda la alcanza y la abofetea por lo que le hizo a Otto, y le desea que pague todo el mal que hizo. A continuación acude a Sandro, al que le exige que él también se marche. Sandro la ignora por completo y sale de la hacienda para ir a la zona gay a entretenerse con alguien.

Otto y Abigail se casan en una playa privada y celebran con sus allegados, principalmente con Emmerson, a quien Otto desea que pronto camine y se olvide de Sandro y quien asegura haberlo olvidado pues ha encontrado el amor en Valentín. Ambos se besan.

La boda emociona demasiado a Pavlova, quien ansía encontrar el amor en Paraíso Encantado, al cuál él llama la disneylandia del amor.

Adán se siente destruido mas cree que no tiene más remedio que seguir adelante. Isaura le pregunta si se marchará del lugar ahora que Otto se ha casado y él considera que es lo mejor que puede hacer.

Demian se aterra al ver en la TV la exclusiva de la boda de Ammoa! quien ha reaparecido después de mucho tiempo. Ammoa! denuncia oficialmente a Demian como el autor intelectual de su supuesta muerte. En ese momento entra Brandon con policías, a los que señala a Demian como el culpable del asesinato de Ammoa!, quien en ese momento declara en la TV que Brandon, su ex pareja, fue cómplice de su ex manager. Los policías esposan también al streapper, por lo que tanto él como Demian son enviados a prisión.

Azucena se pasea por la selva y es sorprendida por Tadeo, quien nuevamente trata de violarla. La muchacha se defiende y trata de escapar, golpeándolo con una piedra. Él la alcanza y la arroja al vacío, donde pierde la vida.

Eduardo se entiende muy bien con Vitu, con quien intercambia teléfono y datos, invitándolo a pasar una temporada en Capitolia.

Abigail y Otto reciben las felicitaciones de Adán, a quien Abigail promete que hará muy feliz a su ahora esposo. No harán luna de miel y Otto tampoco regresará a vivir a Capitolia, aunque recuperará sus negocios y Ammoa! regresará a los escenarios.

Brianda se impacienta al no tener noticias de Azucena. Teme que la muchacha haya sufrido un accidente. Mandan a buscarla y la encuentran muerta. Todos sospechan que fue un suicidio y Brianda cree que el amor que Azucena le tenía a Emmerson, la llevó a la locura.

Emmerson se besa apasionadamente con Valentín, a quien asegura querer demasiado. Cuando lo besa, Emmerson solo piensa en Sandro, por lo que se confunde.

Otto amanece en los brazos de Abigail, por lo que se siente feliz. Sale a dar un paseo y se topa con Sandro, quien se burla de él asegurándole que le quitará el amor de Abigail y de Adán. Ambos hombres pelean a golpes. Son descubiertos por Adán, quien golpea vilmente  a Sandro y le jura que si intenta seguir molestando a Otto, él mismo lo matará.

Silvio y Brianda le suplican a Emmerson que acepte la propuesta de Valentín de operarse para poder volver a caminar. Emmerson, ilusionado, acepta.

En la cárcel, Brandon y Demian tienen una riña. Brandon golpea vilmente al ex manager, a quien le dice que él fue quien lo estuvo extorsionando todo el tiempo.

Pasa el tiempo y Otto visita su boutique y tanto Pavlova como Lucas se alegran de verlo. Les dice que está de visita en capitolia pues acompañó a su marido y cuñado a la operación de éste, quien está dispuesto a volver a caminar. Lucas le da la noticia a su amigo: se casará con Alan dentro de muy poco tiempo.

Vitu se encuentra con Eduardo, a quien besa apasionadamente. Eduardo cree que una relación de larga distancia no funcionará mas Vitu le pide que ambos se den un chance pues quizás Eduardo pueda mudarse a la playa o Vitu pueda mudarse a Capitolia. Los dos deciden consumar su amor, por lo que fornican.

Sandro se encuentra con Débora, quien se siente destruida. Y le pide ayuda. Él le da dinero y le pide que no le vuelva a pedir nada más, ni siquiera a dirigir la palabra, pues le da vergüenza que lo vean con una muerta de hambre y criminal como ella. Débora le jura a su hermano que se las pagará.

Emmerson se opera con éxito y Otto se ofrece a ayudarlo a volver a caminar. Regresan a la hacienda y comienzan con los ejercicios. Valentín también pone su grano de arena.

Brianda discute con Silvio, quien desea llevar a Miranda a vivir a la hacienda. Le suplica que él, que no es de su familia, mas que el padre de sus nietos, se mude a vivir aparte, donde pueda rehacer su vida con quien quiera y que de paso se lleve a Sandro con él.

Pasan los días y Emmerson se siente mejor y agradecido con Otto por su ayuda para caminar. Los dos se abrazan fuertemente y eso despierta celos en Valentín, quien cree que entre ellos existe algo más que una amistad de cuñados. Sandro influye para que sus celos crezcan más, asegurándole al enfermero que Otto es de cascos muy ligeros, por lo que Valentín decide hablar con Abigail, al que le cuenta lo sucedido. Éste, desde luego, le reprocha a Otto tanta cercanía con su hermano. Otto asegura a su marido no tener nada que ver con Emmerson, sin embargo los dos discuten y Abigail se enfurece. Otto llora por la desconfianza de su pareja mientras que Abigail se refugia en los brazos de Sandro, quien le asegura que entre Emmerson y Otto siempre existió una fuerte atracción que ambos supieron esconder muy bien.

Débora consigue un arma de fuego y asegura que si ella se va al infierno, no se irá sola. Se encuentra frente a frente con Adán, quien le dice sentir lastima por ella al verla en su estado de miseria. La mujer llora sintiéndose vacía y derrotada mas asegura tener aún fuerzas para hacer de las suyas aunque sea por última vez.

Abigail confiesa a Sandro el vibrar con sus caricias y manera de hacer el amor, cosa que no ha podido sentir con nadie más. Son escuchados por Otto, quien llora al sentirse engañado, por lo que se refugia en Adán, quien lo besa y le pide que se divorcie y ambos regresen a Capitolia, donde Ammoa! puede renacer como una gran estrella.

Sandro es molestado por Brianda, por lo que le pide a Tadeo que se deshaga de la mujer, la cuál ha colmado su paciencia. Cuando Sandro acude a su habitación, la encuentra vacía. Brianda le dice que sus cosas se encuentran en la calle, a donde pertenece. Sandro exige hablar con Silvio y Brianda, con gran gusto, le dice que Silvio también se ha ido de SU hacienda. Sandro se enfurece al encontrar sus pertenencias regadas por todas partes y llenas de tierra.

Emmerson se da cuenta de los celos de Valentín por lo que le propone que se casen en cuanto se recupere completamente, pues le queda muy poco. Emmerson le muestra al enfermero que ya puede dar unos cuantos pasos, aunque se le dificulta mucho.

Silvio ha decidido rehacer su vida con Miranda ahora que ha firmado su divorcio con Débora, a quien se encuentra en la calle e ignora completamente.

Ammoa! se presenta en un antro para cantar, teniendo un éxito total. La acompaña Adán. Abigail la busca y la baja del escenario exigiéndole que regrese a casa con él, pues deben estar juntos. El travesti le asegura a su marido que jamás le perdonará el refugiarse en brazos de sandro cada vez que pelean.

Emmerson, que practica su caminado, descubre entre las cosas de Tadeo pertenencias de Azucena, por lo que sospecha que él tuvo que ver con la muerte de la muchacha.

Valentín piensa en su boda y en cuánto ama a Emmerson. Cree que lo de Otto fue solo una confusión.

Abigail, que siente celos de Adán, se emboracha en un bar en el que se encuentra Sandro, a quien le dice que necesita quien lo comprenda y escuche. Sandro se aprovecha del emborrachamiento del hombre y se lo lleva a su hotel, donde lo desnuda. Llama por teléfono a Otto para citarlo, asegurándole que desea entregarle la escritura original del testamento de su madre. Otto acude al lugar y se sorprende al entrar a l habitación y encontrar tanto a Sandro como a Abigail completamente desnudos. Abigail reacciona y se sorprende al verse desnudo con Sandro. Le asegura a Otto que todo ha sido una trampa pero Otto no le cree y sale del lugar. Entonces Abigail golpea vilmente a Sandro, hasta hacerlo sangrar asegurándole que lo odia y que jamás podrá compararse con Otto, quien es por sobre mucho, demasiado más que él. Sandro solo ríe porque cree que ha logrado su cometido: separar a Otto y Abigail.

Tadeo vigila a Brianda detenidamente y ella le pregunta si la espía para estudiar sus movimientos y así poderla matar, como lo hizo con Azucena. Tadeo se pone nervioso y Brianda manda a llamar a algunos peones, a los que exige que saquen a Tadeo de su hacienda y que, si lo vuelven a ver merodeando por allí, le disparen. Tadeo es echado.

Otto llora terriblemente por su situación matrimonial y cree que hizo mal al apresurarse. Acude a Adán, a quien le pide que se lo lleve lejos. Adán besa apasionadamente a Otto y trata de que hagan el amor pero Otto asegura no poder hacer el amor con nadie, pues está casado todavía y no desea traicionar a Abigail.

Tadeo acude a Sandro y le pide que le de dinero para irse lejos. Sandro se niega y entonces Tadeo lo amenaza con decir todo lo que sabe acerca de él. Sandro entonces pone una mejor cara y coquetea con su amante y cómplice, al que pide que  se reconcilien y hagan el amor. Cuando Sandro se viene dentro de su amante, mientras dura el coito lo asfixia con una almohada, acabando con su vida para entonces sacarle el pene y escupirle, llamándolo basura. En ese momento tocan a su puerta. Abre. Es Débora, quien luce cada vez peor. Sandro el presume a su hermana su reciente asesinato y la manera tan fácil en como lo hizo. Ríe por ser perverso. Ella simplemente toma su arma de fuego y le mete un tiro, tumbándolo en el suelo. Ella se dispara y así termina con su vida.

TRES MESES DESPUÉS: En Capitolia. La boda de Alan y Lucas se celebra. Todos los allegados asisten y Fátima se siente orgullosa de su hijo y emocionada por el momento. Los dos enamorados se casan y se prometen amor eterno y confiesan que se irán de luna de miel a la playa gay más famosa: Paraíso Encantado.

Vitu ha decidido instalarse en Capitolia y por lo tal lleva una relación formal con Eduardo, quien se siente feliz de vivir su sexualidad al máximo y sin tapujos. Carlo, su ex amante, se dedica a abordar muchachos muy jóvenes con los cuales pueda tener fugaces encuentros sexuales.

Pavlova, que nunca tuvo suerte en el amor, ahora lo ha encontrado en un hombre de sesenta años, millonario, por cierto, con quien viaja demasiado y se entretiene de lo mejor, pues lo ha convertido en una estrella de la socialicé, justo lo que Pavlova deseaba ser.

Jasson de la Madrid visita a Demian en la cárcel para informarle que ha comprado su sello discográfico y por lo tal ahora manejará a sus artistas, entre ellos a Ammoa!, quien nuevamente es la sensación mundial.

Emmerson se casa con Valentín, con quien vive felizmente en la hacienda, al lado de Brianda, quien los consiente a los dos como si fueran sus hijos, nietos y bisnietos.

Miranda y Silvio tienen una preciosa hija, la cuál Silvio teme que sea lesbiana, sin embargo Miranda es más positiva y para nada le preocupa la sexualidad de su hija.

Sandro ha quedado paralítico tras el intento fallido de Débora para matarlo. No puede mover ni una parte del cuerpo, por lo que vive amargado y acabado, luciendo muy envejecido, en un centro de ayuda, donde solo recibe malos tratos y todos le ignoran o sienten lástima por él.

Isaura ha regresado a La Encantada, limpia el lugar y se siente nuevamente en casa, como hace muchos años. Recibe a Adán, quien la abraza y le asegura que todo terminará muy pronto.

En Paraíso Encantado, Otto y Abigail se despiden de Emmerson, Valentín y Brianda. Se marchan al aeropuerto. Otto se siente complacido por haber vendido la mansión Dumont, la cuál en realidad jamás sintió como su casa. Abigail por su parte considera que ponerle fin a los sufrimientos y a las situaciones que no los hacían del todo felices es un buen comienzo para los dos. Otto está de acuerdo en ello, por algo los dos se dan un fuerte abrazo y cada quien toma un vuelo diferente. Abigail al extranjero, donde trabajará nuevamente seguro de que en un futuro sabrá de todos o encontrará el verdadero amor, mientras que Otto, aprovechando sus vacaciones y antes de comenzar una nueva gira como Ammoa!, vuela al lugar de su niñez, “La encantada”, donde Adán el amor de su vida, lo espera. Allegar los dos se besan y ahora si: Consuman su amor en un dulce y apetitoso acto de erotismo que los hace correrse una y otra vez más.




FIN